Todas las entradas por Microplán Madrid

Microplán Madrid es un proyecto de difusión cultural y organización de visitas guiadas en Madrid.

Nada es lo que parece. Los lugares transportados de Robbins&Becher

Situaciones que creemos propias de un lugar concreto, de un contexto histórico y cultural determinado, pero que sin embargo presentan enormes parecidos con otras que están a kilómetros de distancia. Son los desplazamientos, los lugares transportados, hilo conductor de la propuesta veraniega del Museo ICO dentro del marco del Festival Internacional PhotoEspaña’16.

Los artistas, Andrea Robbins y Max Becher, pareja artística y sentimental, usan la fotografía como medio para provocar al espectador una serie de preguntas que quizá nunca se había planteado. A través de series cuidadosamente expuestas, bajo un discurso común y estableciendo meditadas conexiones entre ellas, los artistas y también comisarios de la muestra aluden a los grandes discursos de la historia, que damos como válidos pero que sin embargo no tienen por qué ser tan evidentes. Nos hacen pensar sobre el valor de la copia y el original e incluso sobre el significado mismo de estos conceptos. La idea de identidad, como cualidad innata o construida es también protagonista de la muestra como lo son los imaginarios colectivos.

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Todo puede ser desplazado: desde edificios a ciudades enteras, desde la indumentaria a toda una comunidad: una Holanda en China o Japón, el Spaguetti Western almeriense, las huellas del colonialismo alemán en Namibia y los Black Cowboys te esperan para despertar interrogantes.

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No te pierdas esta exposición con gran aceptación de público que, sin duda, no deja indiferente.

Crítica de Laia García Garrido, gestora cultural.

Hasta el 11 de Septiembre de 2016. Gratis.

Horario: de martes a sábado: 11:00- 20:00. Domingos: 10:00 – 14:00.

Museo ICO, calle Zorrilla, 3.

Café del Jardín del Museo del Romanticismo

Ha pasado casi una década desde que el patio del Museo del Romanticismo se transformó en el Café del Jardín o Jardín del Magnolio. Es ya un clásico de la paz en Madrid que ha estado dos años cerrado y acaba de renacer con un aspecto más parecido al que tenía orignalmente.

El jardín puedes disfrutarlo como salón de té (buenos y baratos desayunos y meriendas) o a tu aire, y esa libertad de uso y disfrute (por cierto, no tienes que pagar la entrada al museo para entrar a este rincón) es una de las razones que lo convierten en uno de los ‘reservados’ de la ciudad que más nos gustan.

En torno a la fuente de finales del siglo XVIII, misma época en la que se edifica el palacio del marqués de Matallana, convertido a principios del siglo XX en el actual Museo, o en los otros microespacios del patio, el sol entreverado o la sombra neta te miman como prefieras. cafe-jardin-romanticismo-museo-microplan

Nosotros lo vemos como lo hemos fotografiado, con el espíritu del Romanticismo bien impregnado: tiene naturaleza a medio organizar y cada cual lo vive a su modo.

Adrián P. G.
Coordinador de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

 

Horario:

1 de mayo a 31 de octubre: de 9:30 a 18:30 horas de martes a sábado.

1 de noviembre a 30 de abril: de 9:30 a 20:30 horas.

Los domingos abre de 10:00 a 15:00 horas todo el año.

Museo del Romanticismo, calle de San Mateo, 13.

¿Qué hace Sara Gómez en Madrid?

La actriz extremeño-madrileña Sara Gómez (madrileña, madrileña, ¡nos la quedamos!) te sonará sobre todo de series como Bicho Malo (nunca muere) o  Gym Tony, pero también ha aparecido en películas (OmnívorosFuga de Cerebros) y en numerosas obras de teatro. No deja de trabajar sobre las tablas. Ahora puedes verla en las del Teatro Reina Victoria en Swingers, intercambio de parejas.

Microplán Madrid: Lavapiés, Letras o Salamanca, ¿con cuál de  de estos te identificas más?

Sara Gómez: Con La Latina. Aunque salgo más por Lavapiés… Me gusta más la multiculturalidad y los restaurantes que hay por allí.

MpM: En una barra madrileña, ¿caña, vermú o vino?

SG: ¡Caña! Bueno, caña por la tarde y un vinito blanco afrutado por la noche.

MpM: ¿Te gusta terracear en azoteas, en patios interiores o a pie de calle?

SG: Entre azotea o patio interior no sé con cuál quedarme… Las azoteas siempre te regalan una vista bonita, pero hay patios interiores con mucho encanto.

MpM: Si la cosa se pone castiza, ¿callos a la madrileña, bacalao rebozado o bocadillo de calamares?

SG: Bocadillo de calamares, ¡sin duda!

MpM: ¿Museo del Prado, Museo Reina Sofía o Museo Thyssen?

SG: Depende de las exposiciones. En el Thyssen hay cosas muy chulas, pero lo más fácil es que me encuentres en Matadero.

MpM: ¿Qué crees que ha hecho Madrid por ti?

SG: Yo soy extremeña, me vine siendo muy pequeña, y creo que Madrid es una ciudad que acoge muy bien a todo el mundo, aunque como toda gran ciudad es complicada y te tienes que adaptar… A mí me ha dado muchas oportunidades, me ha regalado mi segunda familia, que es la elegida, que son mis amigos y creo que Madrid tiene muchísimas zonas preciosas, una historia maravillosa, multiculturalidad, cada vez más aceptada. Sólo le falta la playa, ya se sabe.

MpM: Y ¿qué es lo último que has hecho en Madrid?
Sara Gómez: Pues lo último que he hecho es ir a una exposición en la Fundación Canal de fotografías de Vivian Meier. También me he pasado por Matadero y por uno de mis restaurantes indios favoritos de Lavapiés.

Ilustres de las Letras

Los días 9 y 10 de julio volveremos a echar a andar en compañía del proyecto amigo WOM, la agencia de viajes para mujeres con espíritu inquieto.

En esta ocasión guiaremos sendas visitas al barrio de las Letras con el objetivo de recordar a mujeres que han hecho historia o se han convertido en leyenda en sus calles, conventos, corrales (¿Has oído la expresión ‘esto parece el corral de la Pacheca’?) e incluso en el que fue el cementerio del lugar…

Apúntate a través de nuestra web o de la de WOM. ¡Plazas limitadas!

Sábado 9 y domingo 10 de julio, 11:00 · Ilustres de las Letras + aperitivo · 120 min. 15€. Punto de encuentro: plaza de Santa Ana (junto a la estatua de Lorca).

Que si quieres arroz Catalina en la II ruta de la paella y el arroz

La II Ruta de la paella y el arroz de Madrid, evento creado por el Centro Superior de Hostelería del Mediterráneo y la empresa de eventos y comunicación Nacho Sandoval-Estrategias and Marketing en colaboración con Bodegas Azpilicueta, Arroces Santo Tomás, Asociación Empresarial de Hostelería La Viña, Aceites Egoleum y Renfe, comenzó el pasado 10 de junio y se prolongará hasta el 26 del mismo mes.

En la presente edición se celebra un concurso para elegir el mejor arroz caldoso de Madrid y se sortea entre los ruteros 10 master class de arroces para dos personas impartidas en el  Centro Superior de Hostelería del Mediterráneo.

Cada uno de los 27 restaurantes arroceros de la Comunidad de Madrid que participa en la ruta propone un menú diferente, por supuesto con el arroz como protagonista, y con un precio de entre 28€ y 40€:

Arrocería DanielaArrocería Rotonda de PacificoRestaurante Casa de ValenciaArrocería Entre NaranjosArrocería Arroz y Café, Restaurante Que si quieres Arroz CatalinaRestaurante CouzapínSidrería Carlos TartiereRestaurante La HojaRestaurante Rías Bajas Taberna La Peseta Manolo 1934 RestauranteRestaurante Ferreiro ZoritaMarisquería SalamarCervecería Cruz Blanca VallecasRestaurante El Menú de AlonaRestaurante Los GalayosBar La GallegaRestaurante Casa GallegaRestaurante Ferreiro Paseo de FloridaAsador El MolinónSidrería Casa LuloRestaurante El Pato MudoRestaurante KuiruRestaurante La BuganvillaRestaurante La MarRestaurante Adri.

Nosotros hemos abierto la veda en uno de los restaurantes más atractivos de la lista, a nuestro parecer: Restaurante que si quieres arroz Catalina.

Empezamos catando el surtido de panes y regañás almonteñas en alioli mantecoso. Entonces hicieron su aparición unas anchoas de Santoña montadas en pan de cristal sin tropezones peludos y en su punto de salazón.

Pasamos a mayores con un tartar de atún de almadraba robusto (¡viva la temporada del mejor atún!) con el picante muy bien afinado.

Tartar de atún de almadraba

Antes del arroz, todavía le hincamos el diente a unas piezas de cazón y unas croquetas de fritura ligera.

La paella valenciana canónica (con caracoles, en esta versión. En el menú de Que si quieres arroz, Catalina para esta ruta también se puede pedir arroz del señorito madrileño) que tuvimos la suerte de disfrutar es un prodigio de equilibrio entre la base sápida de las verduras, el brío de las carnes y el punteado de los caracoles. No aparecen ni el exceso de grasa ni de ‘sabor a tierra’ que tanto saturan a veces en este plato. Y qué bueno el socarrat

Que si quieres arroz Catalina socarrat

Rematamos con un tocinillo de cielo con cítricos y agridulces, también pensado y facturado con acierto.

Que si quieres arroz Catalina postre

Precio menú II Ruta de la paella y el arroz: 39€ por persona.

Horario:

Viernes a domingo: 13:00 – 18:30.

Palacio de la Misión, Calle Principal de Provincias, 9.

Restaurante LaVerónica es cocina, arte, diseño y DecorAcción

Aprovechamos que el evento anual DecorAcción se ha dejado sentir con fuerza este año en la fachada del restaurante LaVerónica (sí, todo junto) para pasarnos por el local a disfrutar de sus platos más característicos y contrastar el impulso que le dio la incorporación hace dos años de Mariana Gyalui, sobrina de la fundadora Tati Casado, a la cocina y la ambientación de este clásico del barrio de las Letras.

La Vaca Verónica, pequeño bistró  de la calle de la Verónica que abrió sus puertas a finales de los 80, fue el predecesor de LaVerónica, ubicado en la paralela Moratín y con una propuesta gastronómica muy similar: elaboraciones de siempre con el toque de la casa. La sencillez decorativa de La Vaca Verónica dio paso en la nueva encarnación del proyecto a obras de arte y mobiliario de diseño. Atención a la lámpara Hausman de los años 70, formada por más de 100 bombillas, que sobrevuela el espacio principal.

Organizamos la degustación alrededor de dos imprescindibles aquí, presentes en la carta desde sus inicios: la pasta con carabinero y la carne de vaca vieja. Antes probamos el escabeche suave de berenjena y pollo que, efectivamente, tiene un adobo sutil que deja percibir las cualidades de sus ingredientes; y el salmón marinado, entre las opciones sólo desde finales de primavera y hasta el final del verano, preparado también de forma que el sabor propio e incluso la textura del pescado no vean diluida su personalidad.

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Los dos buques insignia de LaVerónica despliegan sus valores desde que los platos cerámicos (por cierto, exclusivos del restaurante) que los soportan aparecen en la mesa. La pasta fresca de los carabineros recoge perfectamente el aroma y sabor del marisco. El conjunto te envuelve desde antes del primer bocado y entra por derecho en la memoria gustativa en la que conservas a los clásicos directos y sinceros.

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Terneza y potencia definen a la carne, de los mismos proveedores hace 25 años que hoy. Una garantía para propietarios y comensales.

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Los postres siguen la misma línea de ismo estilizado que el resto de la carta. Tanto la tarta de queso con confitura de naranja amarga como la tarta Maruja de chocolate negro o blanco  con frambuesas son correctas pero adolecen en nuestra opinión de alguna nota que genere ese punto adictivo que debe tener el dulce.

Además de a la carta,se puede comer de menú entre semana a mediodía u optar por menús especiales. DEsayunos

Precio medio: 25 – 35 € por persona.

Horario:

Lunes a sábado: 10:00 – 2:00 / Domingos: 10:00 – 18:00.

Calle de Moratín, 38.

Chatos y estupefacciones

¿Nos lo pasamos bien poniéndole nombre a las actividades que organizamos? Sí, bastante bien. Y haciéndolas, mejor. 🙂

Una ronda de tres chatos (Definiciones de chato según el Diccionario del Vino: 1. Vaso para vino de forma peculiar, con desproporción en favor de la anchura con relación a la altura, y volumen reducido. 2. Por extensión, cantidad pequeña de vino.) en locales con carisma y entre local y local, mirar cara a cara a un Madrid carismático, poco conocido y sorprendente. Esa es la propuesta.

Hemos preparado un recorrido por Antón Martín, Lavapiés y La Latina que incluye la visita a tres tabernas de diferente perfil dentro del casticismo (sin caspa) y los rincones que te señalaremos y comentaremos te causarán la mayor de las estupefacciones.

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Duración: 120 min.

Siguientes convocatorias y otros planes, consultar agenda.

Este microplán forma parte de nuestro catálogo, así que puedes solicitar que lo organicemos para ti y tu gente cuando quieras.

El sueño de una noche de verano: una comedia hipster en 3D

El sueño de una noche de verano es la comedia más representada de William Shakespeare. Esta vez, el director Darío Facal nos ofrece una versión desternillante pero un poco desigual. Hubo momentos realmente grandiosos, escenotes divertidísimos, como el apoteósico final en el que los cómicos representan la tragedia de Píramo y Tisbe. Una tragedia convertida en sainete gracias a la dirección aguda de Facal y al trabajo de la compañía, en especial de Agus Ruiz y Óscar de la Fuente.

Otro de los momentazos es el enredo de los cuatro enamorados en el bosque. El cachondeo está servido. Nos reímos de lo lindo con esas peleas imposibles, como de dibujo animado entre Hermia y Helena y Lisandro y Demetrio. Todo a un ritmo frenético y muy bien coreografiado. Una delicia.

No lo fueron tanto las escenas de Titania y Oberón. Se conoce que el director prefirió restar más importancia a esta parte de la trama. Desconozco si por una cuestión de tiempo (el montaje dura 1 hora y 40 minutos). En mi opinión fue una lástima. Eché en falta más desmadre en la parte en que Titania, hechizada, se enamora del actor convertido en burro.

También faltó más carne en el asador por parte de Puck. La interpretación de Emilio Gavira fue correcta, pero un poco decepcionante para un actor que suele ser una bestia en escena. Y para lo que se espera de un personaje como Puck. Su interpretación fue demasiado estática, seca y fría. Fue marca de la dirección, está claro. Se intentó darle un toque cómico con la forma de andar parsimoniosa. Pero no quedó bien marcado y al final el personaje no brilló. Quien sí lo hizo fue Alejandro Sigüenza como Oberón, con ese traje que parecía una sombra, y esa interpretación más corporal, danzarina y ágil.

De Carmen Conesa poco hay que decir. Tanto Gavira como ella aparecen en el cartel como reclamo y luego son los que menos peso tienen en la obra. Ni siquiera sus interpretaciones son reseñables. Es una lástima que Darío Facal no les haya exprimido más. Porque podían haber redondeado la obra.

Tampoco sacó mucho partido a las gafas 3D que nos repartieron junto con el programa de mano. Su objetivo era hacer que el público viera con otra perspectiva, como hacen los enamorados durante el hechizo. Ni me acordé de ponérmelas. Al final resultó un accesorio tan hipster como superficial.

No faltó el toque kitch en el atrezzo: animales disecados. Una lechuza, un zorro y un oso (muy parecido al que ponían en los escaparates de la tienda Natura). Para algunos la escenografía ha sido un acierto, para mí, un exceso (casi no se utilizaron los elementos de escena) y un batiburrillo. Demasiada pose, aunque bonito para Instagram.

En definitiva, una obra con luces y sombras. Con excesiva pretensión tal vez. El director podía haberle sacado mucho más partido. Aunque nos hizo pasar un buen rato, que no es poco.

Crítica de Clara Sánchez Sanz, comunicadora online y actriz en Teatro del Garabato

 

Hasta el 12 de junio.

Horario: De martes a sábado, 20:00, domingos, 19:00.

A partir del 1 de junio, de martes a domingo a las 20:00.

Precio: 22€. Martes, miércoles y jueves, 25% de descuento.

Matadero Madrid, plaza de Legazpi, 8.

Vistazo atrás (II)

Vámonos hasta 1870 haciendo escala en 1930. En la imagen de portada aparece la plazuela de Antón Martín tal y como fue retratada en el segundo año mencionado. En 1870 la cosa era bastante diferente.

Fuente de la Fama en Antón Martín

En el centro de la plazuela estaba la fuente de la Fama, obra de Pedro de Ribera de 1732. A la derecha, el café de Zaragoza, inaugurado en 1866 y que sigue estando presente en la fotografía 60 años posterior, pero muy degradado y atisbando ya su cierre. Al fondo, en la calle Atocha, lo que ves es la iglesia del real colegio de Nuestra Señora de Loreto (Juan Gómez de Mora y Pedro Lázaro Goiti, 1654), demolido poco después. La fachada lateral del colegio daba a la plaza de Matute, y junto a ella estuvo una de las casas de Cervantes en el Barrio de las Letras.

La farmacia del Globo, a la izquierda en la imagen superior, no se ve en la foto de 1870 porque el ángulo desde el que fue tomada lo impide, pero fue fundada ese mismo año… Y ahí sigue.

La fuente de la Fama está ahora en los jardines del Arquitecto Ribera, a espaldas del museo de Madrid, después de un breve paso por el parque del Oeste a principios del siglo XX.

¿Otro vistazo atrás?

A España no la va a conocer ni la madre que la parió

1982 y 2018. El salón de una casa. Dos generaciones de ¿izquierdistas? que discuten, entre otras cosas, sobre qué hacer con la vivienda (y, en 1982, también con su propietaria, una militante comunista que se ha atrincherado en el sótano para aislarse de lo que ocurra ante la inminente llegada del Partido Socialista al poder).

Desde la escritura de Lucía Carballal y Víctor Sánchez Rodríguez hay en esta obra una claridad de conceptos y una sutileza (cuando se requiere) a la hora de ponerlos de manifiesto más que sobresaliente. La dirección de Víctor Sánchez Rodríguez (supera aquí su brillante trabajo para Nosotros no nos mataremos con pistolas) y las actuaciones precisas de los actores de Wichita CO, incluso cuando se solapan las conversaciones o hay acciones a todo lo largo y ancho del escenario, juegan a favor del texto. ¿Todo bien? Sí, es la obra mejor trabada y más completa que he tenido la oportunidad de ver este año.

A España no la va a conocer ni la madre que la parió habla de cara (al menos en Teatro del Barrio) con y acerca de la izquierda, la ‘real’ y la ‘otra’ (sean lo que sean, estaremos de acuerdo en que existen, ¿no?). Hay humor, muchas veces del tipo que todos manejamos en la vida cotidiana (el que mejor se relaciona con el conjunto de lo que se ve y oye), no del efectista, y es interesante afinar el oído para distinguir entre el público las risas cómplices de las que denotan de fondo un «¿Esto va por mí?».

En la primera parte, que transcurre en la noche electoral que certificó el ascenso al poder en España del PSOE, conocemos a una pareja integrada en La Movida, a otra formada por un soldador presuntamente ideologizado (‘izquierdista’) y pragmático y una mujer bien que proviene de una familia falangista, además de a una yonqui que acaba de volver de Londres.

Todos se mueven alrededor de las referencias explícitas o implícitas de la mujer que ahora vive en el sótano (la madre de la chica de La Movida y del soldador), de la casa y lo que en ella se vivió cuando el Partido Comunista de España era clandestino y  del barrio humilde en el que se encuentran. Confrontan nuevos y viejos valores, maneras de entender el futuro, la familia, lo que se hace y se quiere hacer, las razones para hacer o no hacer. Muestran sus diferentes estilos de vida… que es lo que son.

Sus hijos, en 2018, y en una España en la que Podemos lidera el Gobierno, se dedican a lo mismo: a ser su estilo de vida o pelear por el estilo de vida al que se quieren acoger, y a oponerlo o yuxtaponerlo al de los demás. Y, en lo concreto, a decidir qué van a hacer con la vieja casa de su abuela. Son una publicista, una poetisa, un emprendedor nostálgico de los 80 y los 90 y… alguien más.

Dos detalles: una de las nietas también ha vuelto (o más bien está intentando volver) de Londres y eso permite establecer unos interesantes paralelismos sobre las razones que quizá llevaron al personaje que regresa de la misma ciudad en 1982 a emigrar y a retornar y las que esgrime aquella, siendo dos personajes tan diferentes; y otro más decisivo: quien recoge las intenciones de la obra en un soliloquio final que enseguida vamos a resumir pseudoparafraseándolo es un tipo al margen, cercano a un trastorno similar al autismo, alguien del que se puede afirmar que carece de estilo de vida tal y como esta expresión toma cuerpo dentro de nuestro sentido común. Y lo que dice, traducido por nosotros es: «Cuando la ‘izquierda’ abandone el posmodernismo y renazca a partir de unas bases genuinamente nuevas, tendrá la oportunidad de ser genuinamente transformadora».

 

Jueves 19, viernes 20, sábado, 21, miércoles 25, jueves 26, viernes 27 y sábado 28 de mayo de 2016.

Horario: 20:00.

Domingo 22 y 29 de mayo de 2016.

Horario: 18:00.

Precio: 14€ – 16€. 

Teatro del Barrio, calle de Zurita, 20.