DJ Nano, el madrileño galáctico

De promotor a ejecutante, y de ahí a… todo y más. DJ Nano, el más reconocido y reconocible artista del dance patrio es un inquieto madrileño que creció en el emblemático complejo residencial Galaxia de Moncloa.

Acaba de crear el musical The Rhythm of the Night, en cartel en el Gran Teatro Príncipe Pío hasta finales de mayo. La obra es un viaje al interior de la noche madrileña de 1993 con la música electrónica de la época hilvanando las peripecias de Josito, un joven que va a descubrir en las discotecas Attica, Chocolate, Barraca o New World que su destino no es ser ingeniero de telecomunicaciones.

Una cita por la que ya han pasado en anteriores ediciones centenares de miles de fans de DJ Nano: A summer Story, Oro Viejo, vuelve este año a la Ciudad del Rock del Arganda los días 17 y 18 de junio de 2022.

Microplán Madrid: ¿Qué lugar de Madrid consideras que es tu Madrid?

DJ Nano: El barrio de Moncloa. Es el primer recuerdo que tengo de mi Madrid, ya que es donde yo me crié en unos edificios que se llaman Galaxia que siguen estando en pie y bueno, pues tengo un recuerdo de un Madrid muy movido. Yo nací a finales de los 70, por lo tanto los 80 los viví allí. Y recuerdo un Madrid pues como era el Madrid de los 80 y más en Moncloa que la zona estaba llena de vida: mucha música, mucha cultura. Aunque yo me mueva mucho por la ciudad y sea muy madrileño en general, es verdad que es el sitio por el que siempre paso porque voy a ver a mi madre, a gente.

MpM: ¿Qué habitante De Madrid dirías que es tu Madrid?

DJN: Creo que Madrid es la ciudad del mundo en la que más cosas puedes hacer a cualquier hora. Entonces, me gusta el madrileño que está muy fuera de su casa, muy por la ciudad, que es algo que yo suelo hacer muy a menudo. El que visita muchos locales, muchos museos. El madrileño activo, el que vive su ciudad. Tenemos una ciudad maravillosa y por lo tanto me siento muy identificado con ese madrileño al que le gusta vivir Madrid.

MpM: Toca comilona castiza y tú tienes que decidir dónde vamos y qué plato pedimos.

DJ Nano: Podría escoger muchísimos sitios, pero me voy a quedar con Taberna La Daniela, la de Cuchilleros, local al que llevo yendo muchísimo tiempo a comer cocido. Soy un gran amante del cocido y hay muchísimos otros sitios buenísimos donde comerlo, pero a la Daniela voy desde hace años y de hecho hago muchas reuniones de amigos allí cuando toca cocido.

MpM: ¿Qué es eso que tú has visto, hecho, amado en Madrid que de verdad te ha vinculado a la ciudad?

DJN: Yo he vivido en Madrid un crecimiento enorme de mi profesión siendo residente de Madrid, siendo residente de muchas discotecas míticas. Ahora se nos considera artistas, al principio éramos los pinchadiscos y ya está. Haber vivido ese paso me hace estar muy agradecido a Madrid. Tengo recuerdos de noches increíbles.

MpM: Si tuvieras que proponer un plan para hacer ahora en Madrid, una exposición, un concierto, un bar, ¿dónde nos llevarías?

DJN: Por la mañana iríamos al Escorial. Luego a comer al grandísimo restaurante Sala de Guadarrama. Una de las zonas que más me gustan de Madrid es la Sierra. Y luego pues bajaríamos al centro para hacer una ruta de vinos por la Plaza Mayor, Gran Vía y demás, es una maravilla los locales que podemos encontrar por ahí. Y acabaríamos en un concierto mío, claro, para acabar como hay que acabar, que es por todo lo alto y celebrando.

Alfonso J. Ussía a lo Proust

Recordar para escribir o escribir para recordar, como Proust, como Alfonso J. Ussía. El escritor de Chamberí ha novelado con latido firme y madrileñista su trayectoria vital y laboral junto a un conocidísimo músico madrileño en los primeros años del s. XXI en su segunda obra literaria, Vatio (Coba Fina, 2021). Desde aquí te la recomendamos con ilusión como novela de rock, de iniciación, del Madrid del que se habla y del Madrid del que no se habla.

Nos juntamos con Alfonso J. Ussía, autor también de la novela sobre el maquis cántabro de la posguerra Cuento del Norte (Caligrama, 2020), en Tienda de Vinos o El Comunista (c/ Augusto Figueroa 35), casa de comidas de referencia. De ahí que lo que estás leyendo venga precedido de las albóndigas del lugar, uno de sus platos emblemáticos, que compartimos ese día. Si las magdalenas devuelven recuerdos, las albóndigas, ni te cuento. Te lo cuenta Ussía.

Microplán Madrid: ¿Qué lugar de Madrid consideras que es tu Madrid?

A. J. Ussía: Se me ocurren dos lugares. Te diré que tengo una magdalena proustiana muy fuerte con la entrada a Madrid por Avenida de América, con Torres Blancas… Ahí estaba el Rock-Ola y yo miraba a la derecha, había oído hablar tantas veces de ese sitio, y recuerdo de pequeño que entrábamos los fines de semana por la noche de vuelta de casa de mis abuelos, que vivían fuera, siempre por la avenida América, y me encantaba. Y mira que probablemente sea la entrada más fea que tiene Madrid, pero también es la que más me retorna. Con lo bonito que es entrar a Madrid desde la Carretera de la Coruña, que ves Puerta de Hierro, entrar a Madrid viendo el Palacio Real y la Almudena o incluso por la Carretera de Burgos con sus edificios, pero la Avenida de América es muy gata. Todo el mundo que ha llegado a Madrid para montárselo ha llegado a Chamartín o a Atocha o a la estación de autobuses de Avenida de América.

Eso a través del cristal, de pasada mirando desde dentro de un vehículo. Pero si tuviera que decir cuál es mi zona de Madrid, sería la que va de Ventura de la Vega a Antón Martín. Yo crecí en Chamberí, pero a los 18 años me fui para Antón Martín y los momentos más felices de mi vida o los más libres, los he vivido allí. Huertas, también Lavapiés…

MpM: ¿Qué habitante De Madrid dirías que es tu Madrid?

AJU: El chulo, sin ninguna duda, el gato. A mí hay una cosa que me divierte mucho del madrileño y es que está acostumbrado a recibir mucho de mucha gente, todas las Españas se cruzan aquí. Pero luego el madrileño está huérfano de acento, es un chulo muy desamparado que busca su identidad, y normalmente la descubre cuando sale de Madrid y se le pega la forma de hablar de allí. Si va a Galicia, se le pega el acento de allí. Si va a Andalucía, al tercer día pide las cañas: «Pisha, dame una cerveza». Y lo he notado en muchos gatos, en muchos madrileños.

Ese personaje, no te hablo del chulo canallesco, ni del épico, del golfo callejero, no, no, te hablo de ese gato que lo mismo tiene un restaurante, que descarga un camión de cerveza, que es el churrero del barrio, que tiene esa forma de hablar, ese aire, esa presencia, ese fin de semana; ese es mi madrileño.

MpM: Toca comilona castiza y tú tienes que decidir dónde vamos y qué plato pedimos.

AJU: Depende de cómo ande el bolsillo. Ha habido momentos en los que la comida castiza que me podía permitir era en Tienda de Vinos, en El Comunista, y era unas albóndigas y una carne en salsa; en otros momentos ha sido un placer ir a Lucio y comerte un cochinillo que es una puñetera joya o a Botín. Mi sitio favorito en Madrid realmente es Casa Rafa que tiene los mejores pescados de la ciudad, la mejor ensaladilla rusa, o como haya que llamarla ahora por la corrección política, ensaladilla con mayonesa, jajaja, desde hace 60 o 70 años. Pero es un sitio que no te puedes permitir a menudo, es para ocasiones especiales y si no, yo soy de menú del día con mantel. Me encanta todo, esa es la suerte que tenemos en Madrid y en España y en los países mediterráneos, que en cualquier sitio comes bonito bien y barato.

MpM: ¿Qué es eso que tú has visto, hecho, amado en Madrid que de verdad te ha vinculado a la ciudad?

AJU: hay una cosa que me encanta y que es que en cuanto me voy no sabes lo que echo de menos la ciudad. Yo soy muy de aquí, soy muy madrileño, mis padres son madrileños, mis abuelos no, no soy gato, pero sí te diré que me encanta irme fuera para poder decir que soy de Madrid. Voy al extranjero y me preguntan ¿de dónde eres? Where are you from? Y les digo, bueno, soy de España pero soy de Madrid. Es una suerte ser de aquí, nuestra ciudad es única, ¿sabes? Yo he vivido en Londres, he conocido Nueva York, París, pero Madrid es otra cosa. Es un pueblo grande. Aunque ahora se está volviendo más fría, se está perdiendo esa cordialidad, esa mirada, antes te cruzabas con cualquier persona y le dabas los buenos días, le dejabas pasar, le dabas un pitillo a un desconocido y te importaba te importaba tres narices. Teníamos esa manera de conectar y ahora es verdad que es una ciudad con intereses un poco más individualistas, más egoísta, menos cálida, pero me imagino que también es por todo lo que ha pasado, la pandemia… Estamos un poco desorientados, apabullados, pero imagino que todo eso se irá reseteando, espero.

MpM: si tuvieras que proponer un plan para hacer ahora en Madrid, una exposición, un concierto, un bar, ¿dónde nos llevarías?

AJU: Días lluviosos y bueno, cualquier día, yo aprovecharía para ir a un museo, tenemos la suerte de que aquí la monarquía, después de que en 200 años haya habido dos repúblicas, dos exilios y una dictadura, ha hecho que todo sea nuestro. Tú vas a Inglaterra, he estado hace poco con mis hijos, y el Museo Británico es todo expoliado. Aquí, tenemos una institución que es Patrimonio Nacional, pero la reina de Inglaterra sin embargo tiene sus palacios que son suyos con obras de arte dentro que son suyas. Aquí luego la gente es tan pretenciosa que cree que tiene que ser igual que el rey y eso no es así. La monarquía ha dado todos sus bienes al estado, entonces tú puedes ir al Prado y está todo allí, puedes sentarte y quedarte viendo las Meninas cuatro horas si quieres.

Después de ahí me iría a una coctelería, ahora me gusta mucho gastar cócteles y lo mismo, si estoy un poco más generoso de bolsillo puedo ir a Salmón Gurú en Echegaray y luego sin duda acabaría la noche en un concierto. Ahora la mejor programación la puedes encontrar en Café Central. Digo en plan improvisado. Luego, por ejemplo, en las Noches del Botánico va a tocar Nacho Vegas en julio. pero irte al Café Central, escuchar un buen concierto de jazz y después, claro, perderte por la noche de Madrid, que se está recuperando. Por la propia calle Echegaray o por Lavapiés, que es una garantía. Malasaña, yo creo que se está desvirtuando, no sé si es porque yo me he hecho mayor… La veo muy ruidosa y con poca sustancia.

Microplán Antisanvalentín 2022 para la gente con criterio

Tú, que formas parte de esa minoritaria rareza conocida como ‘gente normal’; tú, que eres una mente pensante; tú, que abominas de la tontería; tú, que eres tú, debes sentirte concernid@ por nuestra visita guiada antisanvalentinesca 2022. 😉

Hace unas semanas preguntamos a nuestros seguidores en las redes sociales si preferían que el microplán Antisanvalentín de este año tuviera el tema ‘Parejas de mierda’ o ‘Madrid infotografiable’. Este último fue el más votado, así que allá vamos:

MICROPLÁN ANTISANVALENTÍN 2022 · 90 min. Precio: 15€.

Viernes 11 de febrero a las 20:00.

Sábado 12 de febrero a las 12:00.

Domingo 13 de febrero a las 18:00.

Lunes 14 de febrero a las 19:30.

Vaya paseíto bueno tiene el centro de Madrid cuando posas la vista en su arquitectura desarrollista o brutalista, sus monumentos nacidos sin alma, sus monumentos destrozados por restauradores desalmados, sus parques que más bien parecen descampados… Oh, cuánta maravilla ofrece al ojo enamorado de la cruda realidad esta nuestra villa y corte. Celebremos Antisanvalentín 2022 echando unas risas en el interesante Madrid menos fotografiable. 🙂

Reservas: mándanos un mail a pasatemadrid@microplanmadrid.com, envíanos mensajes directos en Instagram, Facebook o Twitter a @microplanmadrid o escríbenos al WhatsApp 695 97 29 37.

Olmo 13, el escape room de Lavapiés que te transporta a Nueva Orleans

¿Qué le pedimos por aquí a un escape room? Que sea un desafío sin que te exija un título de doctor en escape rooms para completarlo, que sea sorprendente y que esté ambientado de tal forma que te sumerja en un entorno y/o tiempo especial. Hemos podido comprobar que Olmo 13, un escape room situado en el corazón de Lavapiés, en pleno centro de Madrid, cumple con creces todos esos requisitos.

Entrar en el escape room de la calle Olmo, 13 (hay una razón de peso para que el nombre del escape room coincida con el de la calle y número en el que se encuentra, enseguida verás), es hacerlo en el misterio de la bella viuda Madame Lalorisa. Esta buena o mala mujer ¿vivió, vive, vivió, vive y vivirá? en el número 13 de la calle Olmo de Nueva Orleans. Se sabe seguro habitaba esa casa de la calle Olmo a finales del s. XIX. Ahora hay vecinos que dicen que la ven por las calles recorriendo la calle en una dirección, en la otra. Dicen haberla visto también en la orilla del río… La vida conocida de Madame Lalorisa es el colmo (olmo, Olmo) de la tragedia y tan compleja como su vivienda. ¿Sabrás salir de ella? ¿O te quedarás eternamente en su interior en compañía de las inmortales o espectrales Madame Lalorisa e hija, que hay hija también, sí?

Pasa, pasa, que te quieren dar la merienda…

Te recomendamos que no dejes de vivir la experiencia estilo Nueva Orleans que te propone este juego inmersivo. Nueva Orleans es esa ciudad donde, como dicen los creadores del escape room Olmo 13, se confunden el color y las sombras, las risas y los miedos, lo natural y lo inexplicable…

Info práctica del escape room Olmo 13:

El escape room Olmo 13 está en calle del Olmo,13, 28012 Madrid

Accede por aquí al sistema de reservas

Reserva por WhatsApp si te apuntas menos de 3 horas antes de la hora a la que quieras realizar la actividad: 644 15 44 49

Comunicación por email: hola@olmo13escaperoom.com

Carlos Galán maravillándose en Madrid

El creador del sello discográfico Subterfuge, Carlos Galán, descubridor de Australian Blonde, Dover y un larguísimo etcétera hasta La Niña Polaca y más allá, es el primer microentrevistado con las nuevas preguntas de nuestro test madrileñista.

Microplán Madrid: ¿Qué lugar de Madrid es tu Madrid?

Carlos Galán: Elegir un sitio solo de la ciudad más maravillosa del mundo se me antoja complicado, pero optemos por mi uno de mis favoritos, el Rastro. Representa el Madrid en esencia por su contexto, y por ser el ceremonial de los domingos y festivos. Hay quien dice que ya no es lo que era, yo apunto que nada es lo que era, pero el Rastro sigue siendo el corazón de Madrid.

MpM: ¿Qué habitante de Madrid es tu Madrid?

CG: El que apoya los bares de toda la vida, el pequeño comercio de barrio, el siempre, el que participa de los barrios y respeta su entorno. Si le añades ser del Atleti, ahí va un plus.

MpM: Toca castizampa y no se puede todo, tienes que elegir plato y local. ¿Dónde y a por qué vamos?

CG: Si toca cocido, tiro de clásicos como Malacatín o El Horno de Santa Teresa. Si hay que reivindicar nuevas propuestas, el de la Taberna de Pedraza es memorable. Las gallinejas, entresijos, chorrillos y demás manjares, en Casa Enriqueta, donde trabaja mi amigo Paulino, en General Ricardos. Los caracoles, en Casa Amadeo, en plena Ribera de Curtidores.

MpM: Eso que viste, hiciste, quisiste en Madrid que te vinculó de verdad y para siempre a la ciudad, ¿qué fue?

CG: Pues que por circunstancias familiares, viví fuera entre los 9 y los 17 años, y eso reafirmó mi amor profundo por mi ciudad, de la que estoy perdidamente enamorado.

MpM: Y ahora, ¿qué hacemos? Llévanos a un concierto, expo, bar…

CG: Ir a un concierto en la sala El Sol debería ser obligatorio. Como comprar unos discos en Marilians o Escridiscos, o libros en Nakama o Molar y ver las expos de La Fiambrera. Son un acto de amor, de apoyo al comercio local, que te van a hacer mejor persona y más feliz.

Ruth Alejandre asoma por Madrid, por los Balcanes…

La comunicadora sobre viajes y gastronomía Ruth Alejandre acaba de lanzar un libro en el que comparte sus experiencias en la península balcánica, Por amor a los Balcanes. Mantiene plenamente actualizado su proyecto Gastrogurú y vuela, vuela, vuelaaaa.

Microplán Madrid ¿Cuál de estos barrios de Madrid te resulta más atractivo? Chamberí, Lavapiés o el Barrio de las Letras.

Ruth Alexandre: Chamberí. Me encanta el ambiente que se respira en sus calles. Castizo, auténtico. Es tranquilo pero, a la vez, tiene una gran vida cultural. Uno de mis museos favoritos está en el barrio: la Casa Museo Sorolla. Cuenta además con teatros, cines y múltiples opciones gastronómicas. Me divierte pasear por sus calles y pararme a tomar café en alguna de las múltiples cafeterías de especialidad que han abierto en la zona, como Naji o La Colectiva.

MpM: Si vas a la barra de un bar madrileño a quedarte en ella (cuando se pueda y donde se pueda), ¿qué pides preferentemente? Caña, vermú o vino.

RA: Soy de buen comer… y beber. Así que depende del momento y del plan. Me encanta el vermú para la hora del aperitivo. El de La Bodega de la Ardosa con un pincho de tortilla es un combo perfecto. En verano disfruto con una caña bien fría y, para el momento afterwork, un buen vino. Puedes encontrarme tomando uno en La Máquina de Ponzano.

MpM: Para tomar algo al aire libre, ¿optas por subir a azoteas, buscas patios interiores interesantes o te quedas en una terraza a pie de calle?

RA: Reconozco que me encantan las azoteas. Se han puesto muy de moda en los últimos años las terrazas en las alturas, sobre todo en las azoteas de los hoteles, así que afortunadamente hay una amplia variedad y suelo ir variando para disfrutar de las diversas panorámicas que ofrecen de la capital. ¡Creo que he visitado prácticamente todas! Frecuento bastante también las terrazas a pie de calle. Me encanta estar al aire libre, así que las aprovecho desde que empiezan a calentar los primeros rayos de sol de la temporada y hasta que el tiempo invita a buscar terrazas o patios interiores.

MpM: Sale un plan comilonero castizo, ¿a qué le das? Callos a la madrileña, bocata de calamares o bacalao rebozado.

RA: Me gustan las tres cosas. Gracias a mi trabajo con Gastrogurú tengo la oportunidad de probar y degustar auténticas delicias culinarias. Entre ellas, por supuesto, estos tres platazos castizos. Acercarse el fin de semana a Casa Labra a la hora del aperitivo y tomar un vermut con su bacalao rebozado me parece un plan estupendo. Disfruto de un bocadillo de calamares calentito y recién hecho cuando llega el frío; sobre todo tomarlo en la Plaza Mayor cuando ponen el Mercado de Navidad. En Taberna y Media bordan la tortilla con callos. Una delicia.

MpM: ¿Dónde sueles ir cuando quieres disfrutar del arte, al Prado, al Thyssen o al Reina Sofía?

RA: El que más frecuento es el Prado. Repito el Reina Sofía una y otra vez porque tengo debilidad por Dalí. Y del Thyssen no me suelo perder sus exposiciones temporales. La que hay ahora La máquina Magritte es muy recomendable.

MpM: ¿Qué crees que ha hecho Madrid por ti?

RA: Ha hecho y sigue haciendo… Madrid me da energía, me saca una sonrisa, me sorprende a diario. Me ha regalado personas fabulosas y me ha visto crecer. Me ha visto feliz tanto de día como de noche. Me ha hecho saltar de alegría y llorar desconsoladamente. Me ha ofrecido su gastronomía, su cultura y sus cielos. ¡Cómo disfruto de sus cielos y atardeceres increíblemente bellos y únicos! A veces me ha puesto a prueba. En ocasiones nos hemos enfadado y me he ido. Pero siempre, al final… ¡vuelvo!

MpM: ¿Qué es lo último que has experimentado en Madrid?

RA: Un concierto improvisado, en petit comité, en un local minúsculo cerca de Ópera.

Gandia: una ciudad con historias

Más allá de los atractivos turísticos de Gandia (es el nombre oficial, olvídate de la tilde) y de esa playa que hace las delicias de los bañistas, Gandia es una ciudad con historias. Las que tú escribes cuando disfrutas de esos baños en el Mediterráneo, de los momentos compartidos con tus familiares o amigos, de los paseos por la ciudad y, en definitiva, de tus vivencias en Gandia mientras disfrutas de tus merecidas vacaciones. Pero también las que hablan de familias influyentes, de personas delicadas y de un pasado que se remonta al paleolítico.

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Conociendo a la familia de los Borja

La historia de Gandia alcanza su relevancia en el siglo XIV, cuando Alfons el Vell eleva la villa de Gandia a la categoría de Ducado, comenzando la construcción del Plan Ducal que en parte ha llegado hasta nosotros. Es precisamente en el Palau Ducal donde los duques Borja residieron y en tu visita descubrirás donde nacieron y vivieron muchos de sus descendientes. Nada más entrar te sorprenderá su patio pero no te quedes ahí y sube esas escaleras que te llevarán a estancias tan interesantes como la Galería Dorada o el salón de las Coronas. Una visita más especial si realizas la visita guiada nocturna (20:30 horas).

Una opción muy interesante es disfrutar de actividades tan singulares como El Tast de la Duquessa, unas jornadas gastronómicas maridadas con cerveza artesanal, ver una película en el patio del Palacio Ducal, o cenas borgianas a ritmo de jazz en directo (24 de julio y 21 de agosto).

Guarda fuerzas porque debes también pasear por el casco antiguo para admirar monumentos tan importantes como La Colegiata de Santa María, el convento de las Esclavas o el Convento de Santa Clara… Un paseo que te hará recordar aquellos tiempos en los que la familia de los Borja paseaba por estas calles.

La joven más delicada de Gandia

Eres más delicada que La Delicà de Gandia”. Esta frase hoy no te suena pero Gandia es una ciudad con historias y la Delicà de Gandia es una de ellas, como demuestra esa frase que se suele decir en la zona para criticar a personas que son demasiado escrupulosas o tiquismiquis.

Según la leyenda, a esta mujer que vivía en Gandia le cayó un pétalo de jazmín en la cabeza y se murió. Esa es la historia que circuló por la ciudad pero, en realidad, ese pétalo del jazmín que le había caído pertenecía a uno de los ornamentos del rosetón de la Colegiata de Gandia. Este pétalo de “jazmín” que impactó en su cabeza pesaba más de 400 kilos. Desde este momento, se empezó a extender la leyenda sobre esta joven que era tan delicada que le mató un sólo pétalo de una flor.

La cueva donde empezó todo

En tus días en Gandia encontrarás la ‘Capilla Sixtinadel paleolítico: la cueva del Parpalló. Se trata de uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Europa porque allí habitaron algunos de los primeros Homo sapiens que llegaron a la zona. Además, es el santuario prehistórico más importante de la religión mediterránea peninsular. Su importancia es tal que no debes perderte su visita, y más si te apetece respirar aire puro de la montaña.

El castillo de Bairen, el origen de Gandia

Situado en lo alto de una colina, el castillo de Bairen es el primer edificio relevante de la ciudad y, alrededor de esos muros ocurrieron muchas historias. La más significativa es que la crónica de Jaume I relata como, tras pactar con el alcaide de esta plaza la rendición del castillo en un plazo de siete meses, el rey exigió como prueba de confianza que el musulmán le entregara como rehenes a su hijo y dos sobrinos.

El alcaide no cedió en este punto, pero ofreció al monarca cristiano una declaración jurada del pacto y la cesión de la torre albarrana, por lo que Jaume I decidió aceptar el trato. Una vez finalizado el plazo el rey volvió al lugar y el alcaide cumplió con su palabra entregándole el castillo.

Su visita no es solo interesante por la historia que encierra sino también porque las vistas son increíbles.

Gandia es una ciudad con historias y tú también debes dejar la tuya mientras disfrutas de esas tan merecidas vacaciones.

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El Renacimiento de La Tristura

Ha sido estremecedor en el mejor sentido volver al teatro. Ver la Sala Verde de los Teatros del Canal con aforo reducido y los palcos sin ocupar es descorazonador, pero aun así.

Muy interesante la obra Renacimiento de la compañía La Tristura. Es metateatro diferente (más bien metatramoya), y te lleva a momentos destacados de los últimos 45 años, los del último periodo democrático de España, sin moverte del presente más presente. Se muestra en el escenario reflexiones sobre el fluir de la sociedad desde la intrahistoria de un grupo de técnicos de un teatro. Identidad y crisis, construcción individual y colectiva son los vectores de la función. Encontramos en el texto y la dirección varios y variados aciertos y algún problema de ritmo.

Aplauso fuerte para l@s imbéciles (poc@s, pero l@s ha habido) que se quitaron la mascarilla durante el espectáculo. Sí, es obligatorio llevarlas puestas. Y si queremos que sigan subiéndose telones y que no se bajen los que ya se han subido, hay que hacer las cosas bien.

Hasta el 12 de julio.
Entradas: entre 7,50 € y 15,50 €.
Horario: Consultar sala.
Teatros del Canal, calle Cea Bermúdez, 1.

Ya se ve Cádiz desde Madrid

Y entonces pudimos salir de Madrid… Los habitantes de la capital ya nos movemos más allá de los límites de nuestra comunidad autónoma. La evolución de la epidemia de Covid-19, según los datos recogidos por las autoridades sanitarias autonómicas y difundidos por las autoridades sanitarias estatales, así lo permite.

Nosotros vamos a seguir trabajando en nuestras cosas madrileñas por el momento, pero ya tenemos destino para la primera escapa veraniega: ¡Cádiz, espéranos! Es una de las provincias españolas que más ofrece al visitante, hemos ido, vuelto y revuelto. En este verano tan especial, toca pasarse por allí otra vez.

Mira, cuando se habla de Cádiz como lugar de vacaciones, enseguida salen a relucir playas como las de Bolonia en Tarifa, Zahara de los Atunes o Costa Ballena en Rota. Son una maravilla, lo sabemos por experiencia. Pero las vacaciones gaditanas de las que tenemos mejor recuerdo son las que pasamos en la propia capital de la provincia, en ese Cádiz puro y duro que muchos turistas pasan por alto. Vamos a compartir nuestras vivencias de la Tacita de Plata, apodo de una ciudad que fue fundada por los fenicios en el 1100 a. C. aproximadamente con el nombre de Gadir.

Muy recomendable antes de empezar el callejeo por la ciudad es subir a la Torre Tavira. Desde este punto hay unas vistas excelentes del casco histórico de Cádiz. La Torre Tavira se construyó a mediados del s. XVIII y fue designada torre vigía oficial del puerto de Cádiz en 1778 por estar situada en la cota más alta de la ciudad (45 m sobre el nivel del mar. En Cádiz no hay cuestas. Se encuentra situada en la Casa-Palacio de los Marqueses de Recaño (actual Conservatorio de Música) y es de estilo Barroco. Su nombre es el del primer vigía que la gestionó, el teniente de fragata D. Antonio Tavira. La Torre Tavira dispone desde 1994 de una cámara oscura para ver más lejos y mejor.

El barrio más antiguo, que no el más conocido y transitado de la ciudad, es el de Pópulo. Conserva tres arcos que fueron puertas de entrada al Cádiz medieval, heredero del romano, que tenía Gades por nombre, y del musulmán. En el barrio del Pópulo está la catedral barroca de Cádiz y los restos del Teatro Romano. Y calles, calles y más calles con algo especial. El cercano barrio de la Viña sí esel que cualquiera que haya puesto los pies en Cádiz ha vivido con más intensidad. Es el núcleo de los Carnavales y todo el año sus calles son las del tapeo, el bullicio y la alegría.

Malecón_de_La_Caleta,_Cádiz

La playa de la Caleta concentra las miradas de gaditanos y visitantes al atardecer. Es la mejor playa urbana de la que hemos disfrutado, así de claro, por su belleza natural y la del entorno arquitectónico. Destaca por su limpieza, tema crucial en una playa urbana.

Para finalizar, que en estos repasos es mejor no ser exhaustivo y robarle capacidad de sorpresa al lector y posible visitante, hablaremos de la gastronomía gaditana, que es excelente. Insoslayable el atún rojo en temporada. Las tortillas de camarones es en Cádiz donde hay que comerlas. La caballa con piriñaca, por favor, no te la pierdas, qué cosa tan buena. Y pescaíto frito, que no te falte.

La mayoría de madrileños llegan a Cádiz en coche para poder moverse con él por la provincia. Si quieres quedarte en Cádiz, te recomendamos que viajes en tren, vas a tardar solo algo más y la paliza va a ser mucho menor. Cádiz está a más de 650 km de Madrid.

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La escultura de la plaza del Reina Sofía

Que sepas o recuerdes que la plaza del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía se llama desde 2017 plaza de Juan Goytisolo. Antes no tenía nombre. Lo que sí tenía desde 2001 y sigue estando en ella es una réplica de la escultura El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella del escultor y pintor Alberto (Alberto Sánchez Pérez, Toledo 1895 – Moscú 1962). La obra original la realizó en 1937 para que se colocara en el exterior del pabellón de la República Española de la exposición Internacional de París de aquel año. En esa exposición se expuso por primera vez al público el Guernica de Picasso, actualmente uno de los principales atractivos del Museo Centro de Arte Reina Sofía.

Después de aquel evento, la escultura desapareció. Medía 12,5 m de alto y el artista la había confeccionado con cemento y bronce. Reafirmación de ideas expresadas en otras obras de Alberto de los años 30, El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella es una especie de tortuoso cactus antropomórfico son acanaladuras cuya cúspide está coronada por una estrella roja. El cuerpo de la obra sugiere el difícil momento de la sociedad española coetánea, que llevaba un año sufriendo la Guerra Civil cuando se celebra la exposición de París. El pseudocactus brota del suelo y parece como arado, alusión a la tierra de España y sus gentes. El camino tiene un jalón, una paloma, símbolo de la paz, y un final esperanzador según la visión política de Alberto, la estrella roja que denota su filiación socialista.

La réplica de la plaza Juan Goytisolo mide 18,7 m y pesa 7 t. La realizó en cemento el artista valenciano Jorge Ballester,​ recientemente fallecido, y se instaló en el exterior del Museo Centro de Arte Reina Sofía con motivo de una exposición temporal sobre Alberto.

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Texto y foto de Adrián P. G.
Coordinador de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

Somos un proyecto de comunicación online y organización de actividades sobre Madrid.

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