Archivo de la categoría: Vistazos

Vistazo atrás (III)

La foto es del año 1927. Lo que ves es la basílica de San Francisco el Grande, construida entre 1761 y 1784 por Alberto Cabezas, Antonio Polo y Francesco Sabatini sucesivamente en el solar de una iglesia y convento franciscanos medievales. También ves, a la izquierda de la imagen, lo que había sido el convento de la basílica, reconvertido en el siglo XIX en cuartel de Infantería y prisiones militares. Fue derribado en 1961 para ensanchar la Gran Vía de San Francisco.

Por cierto, la cúpula de la basílica de San Francisco es la tercera de mayor diámetro (33 m) de un edificio cristiano. El interior del edificio alberga una interesante colección de pinturas de los siglos XVII al XIX que incluye obras de Zurbarán, Claudio Coello y Goya.

 

Anuncios

La torre más longeva de Madrid

Pertenece a la actual iglesia de San Nicolás de los Servitas, fundada antes de 1202 (aparece citada en el primer fuero propio de Madrid, promulgado ese año) bajo la advocación de San Nicolás de Bari. Murallas aparte, es la edificación que más tiempo lleva en pie (fue construida en el siglo XII) en nuestra demoledora ciudad. Como bien sabes, por aquí tenemos la costumbre secular de arramblar con todo…

La torre es de estilo mudéjar hasta el campanario, que se añadió en el siglo XVII (hay quien le atribuye un origen algo anterior y un autor de relumbrón, Juan de Herrera, responsable del retablo mayor de la iglesia) y tiene el aire austracista característico de esa época. Chapitel de pizarra, sí.

De abajo arriba, los elementos originales de la torre son tres cuerpos cúbicos con sendos órdenes de columnas. El inferior lo componen arcos con tres lóbulos y sólo lo podrás ver asomándote a un ventanuco habilitado dentro de la iglesia para tal efecto, porque las rocambolescas modificaciones y adiciones que ha sufrido el edificio impiden su visión desde el exterior. El siguiente cuerpo es de arcos de cinco lóbulos y el superior de arcos de herradura. En estas dos últimas arquerías aparecen unas columnillas de mármol que se incluyeron en la más reciente restauración de la torre (y que no tienen nada que ver con el estilo mudéjar).

En la topografía de Pedro de Teixeira de 1656 se ve la iglesia de San Nicolás de Bari en todo su esplendor (encima de la letra N), aunque no se distinguen los arcos con claridad.

iglesia-san-nicolas

Texto de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

 

Lo que queda de la Ciudad Lineal de Arturo Soria

Queda en pie un puñado de edificios de la Ciudad Lineal que el urbanista y político madrileño Arturo Soria diseñó y promovió a través de la Compañía Madrileña de Urbanización.

El proyecto original de Arturo Soria, publicado en 1882, pretendía el desarrollo de un nuevo concepto de urbanización basado en la convivencia de campo y ciudad y luchar contra la especulación inmobiliaria edificando sobre solares baratos del extrarradio. Un eje ferroviario o tranviario circunvalaría Madrid en un recorrido de 50 km con radios hacia el interior. Alrededor de la vía principal se construirían viviendas, servicios y equipamientos agrarios, industriales, culturales y recreativos. Todas las casas debían ocupar una quinta parte de su parcela ajardinada y no podían superar los tres pisos de altura.

A partir de 1894 empiezan a aparecer las vías del tranvía del tramo de la Ciudad Lineal que unía la calle de Alcalá con Pinar de Chamartín, el único que finalmente se edificó. Pero será a principios del siglo XX cuando el proyecto se afiance con la construcción de multitud de viviendas a ambos lados del tranvía, en lo que se convertiría en la actual calle de Arturo Soria, y en cuadrícula más allá del eje principal, según la siguiente tipología: casa de planta baja; hoteles de planta baja, utilizando materiales más caros y decoraciones más complejas; casas de dos pisos de características, por lo demás, similares a las del tipo anterior; y casas de lujo de tres pisos, en algunos casos con la intervención de reputados arquitectos.

Es entonces cuando se construyen equipamientos como un teatro, un casino, quioscos, colegios… Después de la muerte de Arturo Soria en 1920 y de un intento de continuación del proyecto por parte de sus hijos en los años 30, la Ciudad Lineal se abandona y empiezan a producirse movimientos especulativos que suponen el derribo de la mayoría de lo edificado. Sólo quedan algunas viviendas unifamiliares originales, la mayoría transformadas en sede de empresas e instituciones.

Cámara en mano, hemos hecho un repaso de esas construcciones supervivientes. Hay algunas otras cuya atribución a la Ciudad Lineal no es clara, por lo que no las hemos incluido, con una excepción que comentaremos en su pie de foto.

arturosoria_calleprensa

Calle de la Prensa, 3. Hotel de clase media.

arturo-soria-agastia.jpg

 Calle de Agastia esquina calle Bueso de Pineda. Casa de clase obrera o media.

arturo-soria-hercesa

Calle de Arturo Soria, 65. Villa Rosario, vivienda de lujo, actual sede de la empresa Hercesa.

arturo-soria-cos

arturo-soria-arzobispo-cos

Calle del Arzobispo Cos, 3 y 5. Casas obreras. No hemos encontrado una atribución directa de estas viviendas a la Ciudad Lineal. Seguramente se mezclan aquí elementos originales de la colonia con desarrollos posteriores.

arturo-soria-vizconde-de-asilos

arturo-soria-vizconde-asilos

Calle del Vizconde de los Asilos, 5. Antigua Villa Sotera, ahora perteneciente a la Fundación Psicoballet Maite León. Vivienda de tipo superior.

arturo-soria-lombillo

Calle del General Aranaz esquina calle de Lombillo. Hotel de clase media-alta.

arturo-soria-rubin

Calle de Arturo Soria, 124. Villa Rubín, la mansión que se hizo construir el propio Arturo Soria para vivir junto a su familia. Fuertemente transformada, actualmente es una residencia de menores de la Comunidad de Madrid.

mensaque-arturo-soria

Calle de Arturo Soria, 69. La imagen de portada de esta entrada de nuestro blog retrata la Villa Hispana, actualmente Villa Alma. Hotel burgués que mantiene la estructura original pero ha sufrido una profunda renovación.

Si quieres saber más sobre la Ciudad Lineal de Arturo Soria y ver sus planos originales, sigue este link.

La casa de los Lagartos (que son salamandras)

Que a gustísimo se quedó quien decidió instalar dos farolas en la fachada de este edificio singular… En fin, a lo que vamos.
El arquitecto Benito González del Valle proyectó el inmueble en 1911 para José María Creus y Anduaga. Tiene 5 plantas de viviendas rematadas por (originalmente) tres estudios de pintura. La planta baja está ocupada desde el papel por locales comerciales.

La fachada tiene varias particularidades: la ausencia de balcones, omnipresentes en la arquitectura madrileña en el s. XIX y principios del s. XX; su homogeneidad y lisura, no hay pilastras ni otros elementos decorativos en relieve; la concepción racionalista de los vanos, meramente funcionales y recortados; los esgrafiados de estilo secesionista vienés (geometrismo y estilización vegetal, con cierto aire modernista); y los famosos lagartos de la cornisa, que dan nombre al edificio y que en realidad son salamandras.

Casa de los Lagartos
La fachada a la calle Mejía Lequerica es de grandes dimensiones y sin embargo, las otras dos no tienen más de 5 m. Por tanto, las viviendas son alargadas, con poco fondo y las distribuye un largo pasillo tangente a la medianera.

Texto y fotos de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

 

Visita a los cementerios de la Almudena y Civil

La necrópolis o cementerio del Este se crea bajo la influencia higienista que reforzaba lo que ya se había intentado en el reinado de Carlos III y empezado a realizar en el de José Bonaparte, la construcción de camposantos fuera del núcleo urbano de las ciudades españolas. En 1868 los cementerios pasan a ser de titularidad municipal y en 1876 el ayuntamiento de Madrid saca a concurso la edificación de este complejo funerario.

El concurso lo ganan los arquitectos Fernando Arbós y Tremanti y José Urioste y Velada, gente de apellidos y criterio estilístico compuestos: el cementerio se empieza a construir en 1878 en trazas modernistas, neomudéjares y protoeclécticas. Vivo ejemplo es la portada del recinto (imagen que encabeza estas líneas).

En 1884 se habilita de urgencia un espacio que se va a denominar cementerio de la Almudena dentro de la necrópolis en obras con el objetivo de enterrar a los fallecidos por la epidemia de cólera que se había desatado ese mismo año. La necrópolis del Este, cuya construcción se prolongaría en una primera fase hasta 1925 (se produjo una ampliación en 1955) acabaría englobando al cementerio de la Almudena y también el cementerio Civil, del que enseguida te contaremos lo que corresponde.

En las siguientes fotos puedes ver cómo son algunos de los edificios de servicio del cementerio que hoy todos los madrileños conocemos como de la Almudena y que se corresponden con el proyecto original (las dos primeras); y la capilla modernista y neomudéjar que diseñó Francisco García Nava en 1905 de acuerdo a aquel y que no se inauguraría hasta 1925.

Entrada al cementerio de la Almudena

Cementerio Almudena edificio mantenimiento

Capilla del cementerio de la Almudena

Es muy interesante el paseo entre mausoleos y tumbas.

Mausoleo del cementerio de la Almudena

Mausoleo del cementerio de la Almudena

Ahí va el origen del cementerio Civil: una Real Orden de 1883 impone que las poblaciones españolas de más de 600 habitantes deben crear cementerios civiles separados de los católicos. Por ello, desde 1884 Madrid cuenta con un cementerio para ateos y difuntos de diferentes confesiones religiosas separado de la primitiva necrópolis del Este por la actual avenida de Daroca, antiguo camino a Vicálvaro.

El cementerio Civil alberga los restos de personajes relevantes de la cultura y la política españolas como los escritores Pío Baroja y Blas de Otero, el fundador del PSOE y la UGT Pablo Iglesias o el presidente de la Primera República Pi y Margall. Algunos de los mausoleos se hicieron con marcada intencionalidad ideológica, como el dedicado a los librepensadores o el del mismo Pablo Iglesias, que te traemos aquí.

Mausoleo de Pablo Iglesias en el cementerio Civil

Destaca en el conjunto la tumba monumental del citado Pi y Margall. En nuestra foto despide arcoiris, qué curioso.

Mausoleo Pi y Margall en el cementerio Civil

Algunos de los inhumados en el cementerio Civil fueron removidos de otros cementerios para ser trasladados y homenajeados aquí: Nicolás Salmerón, Francisco Largo Caballero

Más difícil de visitar es el cementerio Hebreo de Madrid , que comparte una tapia con el Civil y tiene dos puertas propias.

  • Cementerio de la Almudena 

Horario:

1 de abril a 4 de noviembre: de 8:00 a 19:30.

5 de noviembre a 31 de marzo: de 8:00 a 19:00.

Avenida de Daroca, 90.

  • Cementerio Civil

Horario:

1 de abril a 4 de noviembre: de 8:00 a 19:30.

5 de noviembre a 31 de marzo: de 8:00 a 19:00.

Calle Nicolás Salmerón, 2.

Vistazo atrás (II)

Vámonos hasta 1870 haciendo escala en 1930. En la imagen de portada aparece la plazuela de Antón Martín tal y como fue retratada en el segundo año mencionado. En 1870 la cosa era bastante diferente.

Fuente de la Fama en Antón Martín

En el centro de la plazuela estaba la fuente de la Fama, obra de Pedro de Ribera de 1732. A la derecha, el café de Zaragoza, inaugurado en 1866 y que sigue estando presente en la fotografía 60 años posterior, pero muy degradado y atisbando ya su cierre. Al fondo, en la calle Atocha, lo que ves es la iglesia del real colegio de Nuestra Señora de Loreto (Juan Gómez de Mora y Pedro Lázaro Goiti, 1654), demolido poco después. La fachada lateral del colegio daba a la plaza de Matute, y junto a ella estuvo una de las casas de Cervantes en el Barrio de las Letras.

La farmacia del Globo, a la izquierda en la imagen superior, no se ve en la foto de 1870 porque el ángulo desde el que fue tomada lo impide, pero fue fundada ese mismo año… Y ahí sigue.

La fuente de la Fama está ahora en los jardines del Arquitecto Ribera, a espaldas del museo de Madrid, después de un breve paso por el parque del Oeste a principios del siglo XX.

¿Otro vistazo atrás?

La casa de Tócame Roque

¿Conoces la expresión madrileña ‘Esta es la casa de tócame Roque’? Es bien viejuna, y no es que se oiga todos los días, pero todavía se utiliza a veces para indicar que en una vivienda hay siempre mucho follón, o que en ella cada cual hace lo que le da la gana.

Pues resulta que la casa que le tocaba o no a Roque existió. Era una de las viviendas de la corrala que se edificó en el s. XVIII en el esquinazo de las calles Barquillo y Belén. Parece ser que en el último tercio de aquel siglo murió el propietario de la vivienda en cuestión, y sus hijos Roque y Juan se pelearon en ella por la herencia gritando: “¡La casa tócame a mí, Juan!” “¡Tócame a mí, Roque!”.


En la corrala hubo muchas más trifulcas y por ello Don Ramón de la Cruz situó en ella el sainete ‘La Petra y la Juana o El buen casero’ (1791), conocido enseguida entre el público como ‘La casa de tócame Roque’.
En 1850 la corrala fue derribada con la oposición violenta de los vecinos, que no querían despedirse del inmueble sin hacer honor a su fama. El edificio que ves en la foto se construyó en el solar donde estuvieron las casas de Roque y compañía.roque2

Vistazo atrás

Érase que se era un callejón, denominado de Panaderos y después de los Peligros, que comunicaba la carrera de San Jerónimo con la calle de Alcalá. Se opera entre 1867 y 1882 su ensanchamiento hasta los 22 metros y se la ennoblece, ya bajo el nombre de calle de Sevilla, con la construcción del palacio de la Equitativa (1887-1891) y el edificio del banco Hispano Americano (1902-1906). Ambas edificaciones, después de haber sido declaradas Bienes de Interés Cultural, han visto revocada parcialmente su protección y se ha procedido a su vaciado (ahora son pura fachada).

Así paseaban los madrileños el lugar en 1902:

Calle Sevilla

Al fondo, en el centro, en la esquina de las calles de Alcalá y de la Virgen de los Peligros, estaba el café de Fornos (1870 – 1908), uno de los más afamados de su época, lugar de tertulia de intelectuales y políticos. Hoy es un Starbucks. A la derecha estaba, y ahí sigue, la iglesia del antiguo convento de las Calatravas (1670 – 1678).

La calle de Sevilla desde la de Alcalá en 1906:

Calle SevillaY así hemos empezado una serie basada en el pasado fotografiado de Madrid (y lo que ha sido de él) que publicaremos regularmente. La foto de portada de esta microsección siempre contendrá un espacio y un tiempo diferentes a los del vistazo atrás en cuestión y será en nuestras redes sociales donde te contaremos qué es lo que aparece en ella. ¿Te animas a buscar la primera?

Secreto a la vista en Fuencarral

El cubo de ladrillo que tienes sí o sí visto en la calle de Fuencarral esquina con la de Augusto Figueroa si eres de madrileñear, vivas en la capital o la visites, es un humilladero de 1712.

Los humilladeros eran pequeñas capillas situadas normalmente en el principio o final de un camino (como el que conducía al pueblo de Fuencarral), cuya denominación procede del hecho de que los fieles se inclinaban o arrodillaban en señal de humildad ante el lugar o en su interior.

Los Ruiz de Luna decoran Madrid

Si una cena se pone bizarra, siempre puedes tirar de frikismo madrileñista para levantarla o para que te levanten de la mesa y te enseñen el camino hacia la puerta. Tú verás y tú medirás… Nosotros te prestamos un vistazo a una obra de Juan Ruiz de Luna y una nota sobre su nieto más célebre para que te explayes.

Juan Ruiz de Luna fue un ceramista nacido en Noez, Toledo, que dejó la empresa paterna de castañuelas y otros objetos artesanos para encontrar su vocación en Talavera de la Reina, donde se dedicó a recuperar, con Enrique Guijo y en solitario, la tradición artística de la localidad. Sus decoraciones sobre cerámica cobraron fama en Madrid, donde acabó abriendo una tienda en la calle de Floridablanca. Desde allí y desde aquí pergeñó (si quieres que te larguen, cuéntalo con este verbo) diferentes intervenciones en edificios de viviendas, una vaquería o la farmacia de la Reina Madre (la más antigua de Madrid, ubicada en la calle Mayor).

Colaboró en la decoración de dos edificios de la calle de San Bernardo diseñados por José Antonio de Agreda. Uno es el del número 117 y el otro, al que vamos a echar una ojeada, se abre detrás del número 67. En el vestíbulo hay escenas quijotescas del patriarca de los Ruiz de Luna pintadas sobre cerámica en 1926.

Ruiz de Luna

Ruiz de Luna ¿Te trae recuerdos visuales el estilo y la tipografía de la firma del ejecutante? Su nieto Alfredo Ruiz de Luna pintó las placas del distrito centro de Madrid que sustituyeron a sus antecesoras de chapa entre 1991 y 2013. Sí, son esas que tratan de explicar gráficamente el origen de la calle en la que se encuentran. ¡Cuéntalo si eso…!

Artículo de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com