Todas las entradas por Microplán Madrid

Microplán Madrid es un proyecto de difusión cultural y organización de visitas guiadas en Madrid.

Rajasthan Curry, en danza

Sus propietarios son veteranos de la guerra gastronómica de Lavapiés, esa que tiene por contendientes a los restaurantes de cocina india popular (a la madrileña o española u occidental) y por escenario principal la calle de Ave María. Para algunos es Raja Mahal, su establecimiento de allá, el que va ganando.

El restaurante que han abierto recientemente muy cerca de la plaza de Antón Martín sigue las mismas pautas culinarias que su antecesor, pero se diferencia en que los sábados ofrece cenas con espectáculo de danzas indias tradicionales y bollywoodienses por 15 €.

Así que en nuestro sábado en el plato no hubo sorpresas: las pakoras, las samosas, los arroces, los currys y las preparaciones a lo tandoori nos supieron a materia prima aseada y a picante contenido.

Entre las mesas aportó las emociones una bailarina española de Sarasvati, una de las mejores escuelas de danzas indias de Madrid, deslizándose con precisión de maestra de lo suyo y encanto para regalar.

Rajasthan Curry

Rajasthan Curry

Rajasthan Curry

¡Ojo inmediatamente arriba! El kulfi – helado de pistacho estaba bien bueno.

  • Rajasthan Curry

Precio de la experiencia cena + espectáculo de danzas indias: 15 € por persona.

Horario:

Sábados: 20:00 – 00:30.

Calle de Atocha, 47.

La Central de Callao, arriba y al fondo

En la segunda planta de La Central de Callao hay un reservado que se define por su sencilla atmósfera aislante a base de una mesa de madera noble rodeada de sillas y sillones y unas vistas únicas a la cúpula de una antigua capilla, la del palacete decimonónico en el que se instaló hace tres años una sucursal de la librería, restaurante y microsala de conciertos de Barcelona mencionada. Se está bien, se está diferente, hay material de lectura extra y extra de sol. Si coincidimos, por favor, ¡respeta el silencio musicado! La Central Madrid

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Los Ruiz de Luna decoran Madrid

Si una cena se pone bizarra, siempre puedes tirar de frikismo madrileñista para levantarla o para que te levanten de la mesa y te enseñen el camino hacia la puerta. Tú verás y tú medirás… Nosotros te prestamos un vistazo a una obra de Juan Ruiz de Luna y una nota sobre su nieto más célebre para que te explayes.

Juan Ruiz de Luna fue un ceramista nacido en Noez, Toledo, que dejó la empresa paterna de castañuelas y otros objetos artesanos para encontrar su vocación en Talavera de la Reina, donde se dedicó a recuperar, con Enrique Guijo y en solitario, la tradición artística de la localidad. Sus decoraciones sobre cerámica cobraron fama en Madrid, donde acabó abriendo una tienda en la calle de Floridablanca. Desde allí y desde aquí pergeñó (si quieres que te larguen, cuéntalo con este verbo) diferentes intervenciones en edificios de viviendas, una vaquería o la farmacia de la Reina Madre (la más antigua de Madrid, ubicada en la calle Mayor).

Colaboró en la decoración de dos edificios de la calle de San Bernardo diseñados por José Antonio de Agreda. Uno es el del número 117 y el otro, al que vamos a echar una ojeada, se abre detrás del número 67. En el vestíbulo hay escenas quijotescas del patriarca de los Ruiz de Luna pintadas sobre cerámica en 1926.

Ruiz de Luna

Ruiz de Luna ¿Te trae recuerdos visuales el estilo y la tipografía de la firma del ejecutante? Su nieto Alfredo Ruiz de Luna pintó las placas del distrito centro de Madrid que sustituyeron a sus antecesoras de chapa entre 1991 y 2013. Sí, son esas que tratan de explicar gráficamente el origen de la calle en la que se encuentran. ¡Cuéntalo si eso…!

Artículo de Adrián P. G.
Coordinador de Microplán Madrid

El agua pasada de la Fuente del Berro

Algo queda de todo lo que fue anteriormente el actual parque de la Fuente del Berro. El espacio siempre lo regaron aguas variadas, las del manantial que le da nombre, conocido desde el siglo XV y encauzado a principios del XVI, y las del arroyo Abroñigal y otros caudales menores.

Berros habría y hubo huertas, viñas y arboledas como para conformar una quinta, la de Miraflores, a principios del siglo XVII. Su propietario, el condestable de Castilla y duque de Frías Bernardino Fernández de Velasco, se la vendió a Felipe IV en 1631 en el mismo proceso de creación o mejoramiento de reales sitios en los alrededores de Madrid del que surgió el palacio del Buen Retiro. Menos de diez años más tarde, el monarca cedió la finca a los benedictinos castellanos expulsados del monasterio de Montserrat de Barcelona como consecuencia de la revuelta de los Segadores, pero conservó el derecho de uso de la fuente, cuya agua se hacía llevar al alcázar de los Austrias (ubicado donde hoy se levanta el palacio Real) para su consumo diario.

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La realeza siguió apreciando el agua de la fuente del Berro durante dos siglos más. Mientras tanto, la antigua quinta pasaba de las manos de la adelantada de Costa Rica María Trimiño  a las de los mercedarios calzados y de estos, en 1800, a las de Martín Estenoz, que ordenó cercar la finca con un muro que se conserva hoy parcialmente.

La fuente había sido protegida por Carlos III con una casilla. El rey ilustrado se hacía llevar su agua a Aranjuez, El Pardo, La Granja… Entonces tenía tres caños, uno para surtir a los reyes, otro para uso del pueblo y un tercero que abastecía a la quinta.

El agua siguió manando durante el periodo, a principios del siglo XX, en el que se instala un parque de atracciones intramuros (la fuente siempre estuvo fuera) con una montaña rusa, caballitos, un velódromo, una sala de tiro al blanco  y un restaurante de lujo que se instaló en el antiguo palacete, entre otros elementos. Y también cuando en los años 20 los Van Essghen, un matrimonio holandés, recuperaron la casona para uso residencial y celebraron fiestas en los jardines a las que acudía la burguesía madrileña más pudiente y el mismísimo Alfonso XIII.

Centro Cultural Fuente del BerrofuentejardinesParque de la fuente del Berro

Por entonces hacía décadas que el agua de la fuente del Berro se consideraba demasiado basta en comparación con la del Lozoya que traía a la capital el canal de Isabel II. Era agua pasada y estaba a punto de dejar de brotar.

El parque se conformó como tal en 1946, cuando el ayuntamiento de Madrid adquirió los terrenos históricos de la quinta. Lo abriría al público en 1954 tras haber realizado obras para que el palacete albergara el museo arqueológico de Madrid,  aunque finalmente se transformó en un centro cultural.

Más agua que casi no pasa: el arroyo Abroñigal sobrevive parcialmente bajo la M-30.

La Tasquería de Javi Estévez

Casquería con firma, la del chef Javi Estévez (ex Mesón de Doña Filo y ex Top Chef, entre otros méritos). Esa es la base de la propuesta de La Tasquería, donde el cocinero y ahora, además, restaurador, aplica técnicas de hoy y formato de neotasca a platos de casquería reinventados o de nueva creación.

Un escenario industrial  atemperado con la cualidad de la luz y las maderas elegidas para decorarlo envuelve la presentación de las elaboraciones.

El aperitivo de la casa es un fiambre de lengua de cerdo adobada acompañado por unas aceitunas aliñadas. Buena introducción.

Las opciones de la carta se presentan con hashtags de sus principales ingredientes, si hemos comprendido bien . Tal y como los han escrito, los vamos a nombrar aquí.

En #Zarajos #Bacalao #Pilpil el pez aparece finamente laminado y confitado en un suave pilpil. Las tripas de cordero refrito completan la paleta de sabores y texturas. Más que rico.

La #Croqueta #Jamón #Cebolla se come en vaso redondo y con cuchara. El cubierto debe recoger todos los ingredientes para que el paladar rehaga la pieza. Espumosa la bechamel y ligerísimo el ‘no rebozado’.  Para repetir.

Croqueta LaTasquería

Gracias y más gracias a Estévez por sus #Manitas #Alcachofa #Cigala. El carpaccio de la presuntamente innoble parte del cerdo está delicioso remojado en una salsa de abuela. Suculenta y también congruente, por raro que parezca, la cola de cigala.

Manitas alcachofa cigala

El desgrasado que juega a favor, por ejemplo, de las manitas, no hace lo propio con #Mollejas #Yema #Mojama. La yema no aporta suficientemente lo que pierden las mollejas de sabor y melosidad en esta configuración.

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El guiso de #Callos #Pata #Morro (foto de portada) da lo que se le pide y para nosotros, como buenos madrileñistas, con eso ya nos gana. ¿Algo más de potencia le iría bien? Tratándose del plato de La Tasquería más cercano a una receta tradicional, creemos que sí.

El postre de #Leche #Cacao #Avellana (¡estás cantando por lo bajini y lo sabemos!) es otra muestra notable de la armonía de gustos y maneras que caracteriza  a este proyecto.

LaTasquería7

Se puede beber Madrid en cerveza o vino, además de otras referencias. No son muchas, pero están escogidas con cuidado.

Texto y fotos de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com
Growth hacker, redactor creativo y SEO, social media manager

Precio medio: 25 – 35 € por persona.

Horario:

Martes a sábado: 13:30 – 23:30 / Domingos: 13:30 – 16:30.

Calle del Duque de Sesto, 48.

duque de sesto

Otra arquitectura madrileña y cata de Cervezas San Feliz en Libarita

El sábado 11 de abril, a las 12:00, daremos el pistoletazo de salida a una doble propuesta de disfrute madrileñista. Empezaremos llevándote a conocer una arquitectura madrileña que se sale del tópico. ¿Sabías que en Madrid hay románico? ¿Y una iglesia de estilo neobizantino? ¿Y una colonia de viviendas modernistas?

Vive una perspectiva diferente del barrio de Salamanca a través de algunos de sus edificios singulares y paga si quieres y lo que quieras, ¡se trata de un free tour! Después te dejaremos en manos de las promotoras de Libarita, un nuevo espacio gastronómico donde  catarás las cervezas artesanales madrileñas de Cervezas San Feliz acompañadas de un queso cántabro, mousse de foie de pato, patatas fritas de Riaza, mermelada, miel… por un precio exclusivo para microplaneros: solo 14 €.

Información e inscripciones: e-mail reservas@microplanmadrid.com o teléfono 695 97 29 37.

Sábado 11 de abril, 12:00 · Otra arquitectura madrileña + Cata de Cervezas San Feliz en Libarita · 120 min. Free tour + 14 €.


Libarita – Sabores de siempre

La exclusividad de los productos que llenan nuestras estanterías no está en el precio, sino en que traemos al cliente productos que difícilmente podrán adquirir en otra parte de la ciudad.

Así, ofrecemos productos naturales y ecológicos, traídos de diferentes puntos de España, de proveedores con producciones pequeñas y de la mejor calidad. Esa es la exclusividad de Libarita.

Libarita es una invitación a descubrir los sabores de nuestro país más auténticos, en apenas unos metros.

Libarita


Cervezas San Feliz

Mediados del año 2012. Dos amigos y amantes de la cerveza degustan una nueva variedad artesana mientras se lamentan de la ausencia de una cerveza de trigo española que termine de satisfacer su paladar. Aún no son conscientes de ello, pero acaba de germinar la idea que muchos meses más tarde dará su fruto: la Cerveza de Trigo Artesana San Feliz.

La misión no era sencilla: elaborar una cerveza de trigo de alta calidad que pudiera satisfacer no solo a los paladares más entendidos sino también a una amplia mayoría de personas habituadas a las marcas habituales elaboradas con cebada. De ese modo comienza la búsqueda de la receta idónea, probando diferentes mezclas de maltas, lúpulos y levaduras para conseguir el sabor, color y aroma que hoy puedes disfrutar en la la San Feliz Trigo Clara.

Los primeros pasos se dieron con lotes pequeños y elaboraciones caseras, en las cuales se perfilaron las tres primeras variedades de San Feliz: Trigo Clara, Trigo Oscura y Clásica. La acogida entre amigos y familiares trascendió rápidamente y eso nos animó a dar un paso más. Tras largos meses de números, alternativas, documentos y muchas horas de pensar, Alfonso, Jorge, José Luis y David decidimos crear Cervezas San Feliz. En Noviembre de 2014 por fin salimos al mercado.

Somos una empresa joven pero con las ideas muy claras: ofrecer productos de calidad, elaborados mediante equipos y procesos propios, sin encorsetarnos en estilos ni reglas predeterminadas. Solo buena cerveza de calidad con ingredientes de primera y mucha dedicación.

cerveza artesana san feliz

Así se fotografía Madrid

El pasado 7 de febrero paseamos en compañía de fotógrafos madrileñistas para mostrarles ‘Vistas no Vistas‘ de la ciudad y que tuvieran la oportunidad de retratarla con conocimiento de causa y ser premiados por ello.

La escuela de fotografía Too Many Flash, el proyecto de difusión de cultura independiente Agenda Magenta y Microplán Madrid decidimos que el mejor trabajo fue el realizado por Andrea Martínez. Además de con la foto de portada de esta entrada de nuestro blog, compitió con las dos obras que te presentamos a continuación:

AM1 AM3 Los finalistas del certamen fueron… Elena Machín por:

CP1CP2CP3… Y Enrique Vázquez, autor de:

EV1EV2EV3¡Enhorabuena!

El barrio de las Letras (Mixtas)

Escritores, claro. Sus casas, sus vidas, sus encontronazos. Pero también huertas e industrias que le dieron  músculo económico. Arquitectura metamorfoseada. Corrales de comedias y teatros. Antiguos hospitales. El irónicamente llamado jardín de los Cómicos, que era el cementerio en el que reposaban los huesos de dramaturgos y actores. Huesos perdidos y encontrados. Un viaje de agua. Arte urbano. Modernismo. Y mucho más.

El domingo 22, a las 12:00, te abrimos las puertas del barrio de las Letras de Madrid.  Ven a un free tour de 120 min en el que conocerás todos los perfiles del anteriormente conocido como barrio de las Huertas o de las Musas.

Información e inscripciones: reservas@microplanmadrid.com o teléfono 695 97 29 37.

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Libros Cercanos en el centro de barrio(s)

La periferia del centro o el centro de barrio(s) va a ser el escenario de nuestro microplán del próximo domingo, 15 de marzo. Hablamos del barrio de Embajadores, o sea de Rastro y Lavapiés. La cosa va a ser así:

– A las 12:00 nos juntaremos en Libros Cercanos, calle Dos Hermanas, 12, metro Tirso de Molina o La Latina, la librería en la que los ejemplares tienen el precio que cada cual decida pagar por ellos. Además de las donaciones por los libros que te llevas, otra forma de disfrutar de su proyecto cultural y de colaborar en su sostenimiento es hacerte socio por 6 o 12 meses abonando 10 o 20 € respectivamente. Con el pago recibes un carnet que te permite llevarte los libros que quieras durante 6 visitas a la librería si eres socio semestral o 12 visitas si eres socio anual sin ninguna aportación extra.

Por otra parte, en cualquier momento puedes donar libros, dvd’s o revistas. ¡Atiende aquí!: si el domingo les llevas un libro de tu casa, entrarás en el sorteo de un carnet de socio por 1 año y de un carnet de socio por 6 meses, ¡anímate!

– A las 12:15 aproximadamente saldremos a patearnos el Rastro y Lavapiés bajo la fórmula de free tourCorralas, muestras de arte urbano, una antigua cárcel de macabro historial y los micromonumentos de la zona más castiza y al mismo tiempo multiétnica de Madrid serán algunos de los hitos de un paseo guiado de 120 min que terminará en el punto de partida. Entonces se celebrará el sorteo de los carnets mencionados.

¡Imprescindible reservar, las plazas son limitadas! Información e inscripciones: e-mail reservas@microplanmadrid.com o teléfono 695 97 29 37.

dos hermanas lavapiésRaúl, alma máter de Libros Cercanos, te cuenta cuál es la filosofía de la iniciativa que lidera:

«Soy librero, y aspiro a ser feliz. La literatura es parte de mí, como el aire que respiro, como el amor que siento por mi mujer.

Podría nombrar librerías que he visitado en casi todas las calles de Madrid, pero aunque siempre he estado a gusto entre estanterías repletas de libros, siempre me ha faltado algo, algo de libertad.

Creo que nos ha pasado a todos, hemos entrado en una librería de viejo, y hemos encontrado un libro con el que hemos soñado desde pequeño, ese olor a usado, a días vividos, a manoseo. Hemos sabido en ese momento que alguien se ha dejado una parte de si mismo leyendo ese libro, y ahora es nuestro turno. Y cuando hemos ido a pagarlo, zas, no tenemos suficiente dinero para cumplir un sueño. Y luego, ¿qué?, frustración, desengaño, e ir corriendo a un cajero a sacar dinero, con la posible sorpresa de la desaparición. ¿Y sí no se tiene más dinero? No todos podemos ser Lorca que decía que si le encarcelaran, pediría medio pan y un libro, en vez de un pan entero. No todos quieren elegir. No todos pueden elegir.

Cuando empezamos a idear la librería, lo que tuve claro es que quería algo diferente, no ya una librería convencional, con novedades y con un catálogo, sino que cada persona pudiera colaborar; donando libros, donando tiempo, donando dinero, o simplemente, donando ideas. Quería una librería donde la palabra libre fuera la bandera. Donde cualquier persona, con el dinero suelto de su bolsillo, pudiera llevarse a casa esos libros que le harían soñar desde esa misma noche, y todo gracias a otra persona que quiso darles libertad, igual que un amor de verano, sabiendo que nunca más volverá, pero que seguro que es más feliz sin ti.

No nos queremos parar solo en eso, sino que el propio local vaya más allá. No es solo una librería, sino una asociación cultural, donde cualquier persona puede hacer demostración de su talento, y asombrar al mundo, (o al barrio al menos).

O que un profesor, antes de frustrarse en su clase, pueda tomarse un café con los mejores compañeros que puedan existir; Cervantes, Hemingway, Delibes.

El otro día entró un hombre a la librería, y después de explicarle la filosofía, me estrechó la mano, y me dijo: -Muchas gracias, a mi no me gusta nada leer, pero muchas gracias por existir. Y se fue por donde vino. Cuando algunas noches, en mi casa, me siento impotente por la lentitud de la burocracia de este país, recuerdo esas palabras, y me doy cuenta de que merece la pena.

Sé que estas palabras tendrían que haber sido otra cosa, una defensa a ultranza de la letra escrita, pero no quería que la gente pensara en nosotros como una librería convencional, sino como un local para crear experiencias, un lugar de encuentro, un escondite.

Ni siquiera creo que tenga derecho de pedirles una oportunidad, hay millares de librerías mejores que la nuestra, pero les aseguro que la nuestra es diferente. Vale la pena venir, se lo aseguro.»

La cárcel de Lavapiés

He aquí (léase: en la imagen de portada) una amable corrala del barrio de Lavapiés restaurada hace tres años. Hoy es un centro de mayores del Ayuntamiento de Madrid, pero a lo largo de los siglos ha albergado viviendas, una taberna, el taller de un zapatero, una tahona… y una cárcel de la Inquisición. Centrémonos en el último uso mencionado.

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El solar del edificio aparece en la topografía de Madrid que realizó Pedro Texeira en 1656 con las mismas dimensiones que tiene actualmente. Ya por entonces, y quizá desde finales del siglo XVI, pudieron hallarse entre sus muros las celdas de la llamada cárcel de la Corona, una de las que utilizaba la Santa Inquisión en Madrid. Lo que es seguro es que en el siglo XVIII y hasta 1820, cuando se abole la Inquisición, muchos presuntos herejes o inmorales pasaron en este lugar unos ratos de los que apetecen poco. Durante un breve tiempo, después de 1820, la cárcel siguió en uso, gestionada por el Estado. Y entonces un sacerdote pasó allí unos ratos regulares y, sin embargo, más breves de lo que seguramente le habría gustado. Hablamos de Matías Vinuesa, el Cura de Tamajón.

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Cuentan los archivos y las crónicas que en 1821 este tipo, capellán de honor del rey Fernando VII, urdió un plan para derrocar al gobierno del Trienio Liberal (1820 – 1823 ) y recomponer el absolutimo en España. El asunto salió a la luz y Vinuesa fue condenado a 10 años de prisión en la Cárcel de la Corona. Un sector del pueblo de Madrid, azuzado o por radicales liberales o por reaccionarios que querían asustar a las élites conservadoras, decidió que la pena era demasiado leve, irrumpió en la prisión y mató al preso en cuestión a martillazos, golpes de sable y tiros. Lo mataron mucho, sí.

Da la casualidad de que la calle de la Cabeza, donde se encuentra el edificio al que estamos echando un vistazo, recibe su nombre de una leyenda en la que otro religioso es degollado por su mancebo. Nos explayamos sobre ese asunto habitualmente en vivo y en directo.

Las antiguas mazmorras de la Cárcel de la Corona son visitables. Los calabozos, que han perdido las rejas de cierre, se abren desde un único pasillo y están comunicados por una especie de ojos de buey atravesados por cruces de hierro.

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Adrián P. G.
Coordinador de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com
  • CMM Antón Martín, antigua cárcel de la Corona.

Calle de la Cabeza, 14.

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