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María Gómez por las calles de Madrid

María Gómez es una periodista nacida en Madrid. Actualmente trabaja en la radio y en la televisión. Habitualmente puedes escucharla por las mañanas en el programa Anda Ya de Los 40, donde conduce la sección de cine y series y en este momento, es una de las enviadas especiales de Mediaset al Mundial de Rusia 2018. Se define como disfrutona en general y glotona en particular, así que cualquier plan que implique conocer un sitio nuevo y probar comida rica es el perfecto para ella, sobre todo si lo puede compartir con todos los suyos.

Microplán Madrid: ¿Lavapiés, Barrio de las Letras o Chamberí?

María Gómez: Pues en realidad mi barrio, Malasaña 😉

MpM: Nos vamos de barras, ¿prefieres caña, vermú o vino?

MG: Vino blanco fresquito.

MpM: ¿Eres de terraceo en azoteas, en patios interiores o a pie de calle?

MG: Para descubrir un sitio con encanto, terraza con vistas en azotea. Si es para tomar algo con amigos, me vale cualquier sitio en el que con la caña me pongan unas aceitunas.

MpM: Plan gastronómico castizo, ¿pides callos a la madrileña, bacalao rebozado o bocadillo de calamares?

MG: Bocadillo de calamares, en la barra. Eso sí, lo que a mí de verdad me pierde es un buen cocido

MpM: ¿Frecuentas más el Prado, el Reina Sofía o el Thyssen?

MG: Reina Sofía. Aunque de forma más asidua suelo pasar a ver las exposiciones del Museo ABC.

MpM: ¿Qué crees que ha hecho Madrid por ti?

MG: Darme libertad.

MpM: ¿Qué es lo último que has experimentado en Madrid?

MG: Disfruté con mi chico de un menú maravilloso en el Restaurante A’barra.

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El Buda Feliz… 1974

Donde abrió en 1974 el primer restaurante ‘chino’ de España se ubica ahora una nueva propuesta gastro asesorada por Yong Ping Zhang (Julio). Nombre, el mismo que el de su antecesor, El Buda Feliz, con el añadido de la fecha en la que abrió aquel. Intenciones, decoración, servicio, bien distintos.

El Buda Feliz 1974 pretende poner en valor la cocina de diferentes regiones de China (Sichuán, Norte…) con el toque divertido de Julio a través de una carta larga pero correctamente estructurada para que nadie se pierda y dos menús degustación que facilitan aún más su desentrañamiento.

Probamos los rollitos Chunquan El Buda Feliz con trocitos de churros chinos,
lomo de cerdo, cebollino y láminas de fideos y masa elaborada con tinta de calamar. Jugosos y, si se nos permite la expresión, ‘llenos’.

El-Buda-Feliz-rollitos

Los tallarines se hacen a mano en la casa. Enredamos los Hui Guo Mian, marinados con panceta ibérica y cebolletas chinas al wok, servidos en una cazuela con pimienta de Sichuan. Suaves, se agradece la naturalidad del tallarín pero nos pareció que al plato le faltaba fuerza, el toque distintivo de Julio (y de la cocina de Sichuan).

El-Buda-Feliz-tallarines

Lo que más nos gustó fue el Ku Bak Chui Ya, una cazuela de arroz guoba con magret de pato crujiente, cebolletas, verduras y un toque picante. Altos todos los sabores, buen juego de texturas, muy rico.

El-Buda-Feliz-kubak

De postre, Nan Gua Bin, que es la crepe de calabaza crujiente con miel de lima y helado de calabaza y tarta de chocolate picante y helado de cacahuete. Somos de poco dulce, así que nos quedamos con este último.

El-Buda-Feliz-postres

El Buda Feliz 1974 está arrancando y algunos sabores están por cuadrar, pero el ambiente a lo Sangri-La (obra del estudio Lavela), el competente servicio y la profundidad de la carta merecen la visita y todo apunta a que muy pronto se afianzará como un proyecto notable de auténtica restauración china con acento de vanguardia. En la planta baja sirven cuidados cócteles.

Texto de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

Editor, redactor creativo y SEO, social media manager

Fotos de Ana Gómez
Fotógrafa gastronómica
anafotoculinaria@gmail.com

anagomez.eu

Precio medio a la carta: 30€.
Menús degustación de 25€ y 35€.
Horario:
De martes a domingo: 13:00 – 1:00.
Lunes: 17:00 – 1:00.
Calle Tudescos, 5.

Clara P. Villalón se come Madrid

Clara P. Villalón se ha formado como analista económica, pero no ejerce porque su participación en la primera edición de Masterchef la encaminó profesionalmente al ámbito de la gastronomía. Ha trabajado en cocinas de prestigio como las de El Bohío o Casa Marcial y también ha gestionado salas como la de La Tasquería de Javi Estévez. Ahora es consultora para restaurantes y marcas y comparte recetas y experiencias gastro en diferentes medios de comunicación. Su blog: Miss Migas.

Microplán Madrid: ¿Lavapiés, Malasaña o Chamberí?

Clara P. Villalón: Me quedaría con la parte de Lavapiés más castiza, con los cafés y todas las tiendas bonitas de Malasaña y con la parte más elegante de Chamberí, cada uno para un momento diferente.

MpM: En barra, ¿caña, vermú o vino?

CPV: ¡Ninguno! Un zumo de tomate aliñado, con alegría y sin limón. Aunque si me apuras, probablemente fuese una cerveza.

MpM: ¿Eres de terraceo en azoteas, patios interiores o a pie de calle?

CPV: A pie de calle normalmente, porque si me siento en una terraza suele ser porque voy con mis perros.

MpM: Plan gastronómico castizo, ¿le das a los callos a la madrileña, el bacalao rebozado o el bocadillo de calamares?

CPV: Le doy a todo, por muy mal que suene. ¿Por qué elegir? Cada día una cosa… o una ruta de los tres el mismo día: bocata de calamares en John Barrita, callos en Nájera y bacalao rebozado en Casa Revuelta. Felicidad absoluta.

MpM: ¿Dónde es más fácil que nos encontremos contigo, en el Prado, el Reina Sofía o el Thyssen?

CPV: Probablemente en el Thyssen porque sus exposiciones temporales suelen gustarme mucho y las visito asiduamente.

MpM: ¿Qué crees que ha hecho Madrid por ti?

CPV: Hacerme sentir en casa. He vivido fuera en varias ocasiones y Madrid siempre acaba pidiéndome volver, por muy a gusto que haya estado en otras partes.

MpM: ¿Qué es lo último que has experimentado en Madrid?

CPV: El caos de su tráfico, lo bonito de las luces de Navidad que empiezan a encenderse (un poco pronto, sí…), una maravillosa comida en el Corral de la Morería y una preciosa puesta de sol observando los edificios de la Gran Vía.

Foto: © César González

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Buns & Bones, estilo callejero

A principios de 2017, el restaurante Buns & Bones se replicó (más o menos) en la calle San Bernardo en busca de más difusión para la fórmula creada en su sede original ubicada en un esquinazo exterior del mercado de Antón Martín. La propuesta ha llegado también recientemente a Guzmán el Bueno y tiene como uno de sus puntos fuertes la una especialización en bao buns, molletes de pan al vapor originarios de Taiwan (aunque lo de bun = mollete se acuñó en Estados Unidos) que se rellenan de elaboraciones asiáticas y mundiales. También es marca de la(s) casa(s) presentar en la(s) carta(s) carnes con hueso (bones) como el churrascazo o las costillas bbq. Y, en fin, apuestan por la cocina callejera para todos, vegetarianos incluidos.

El local de San Bernardo aporta una carta ampliada, una estética gamberra más acusada que su antecesor y cuenta con un speakeasy paradójicamente elegantón oculto tras la cocina y solo disponible para cenas y eventos privados.

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En nuestra visita al restaurante Buns & Bones de Malasaña probamos el poke de atún rojo marinado al estilo dragón con anacardos y base de arroz, rico aunque con un aderezo subido de sal.

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Le hincamos el diente a los gambones crujientes en salsa cremosa y picante. Estimulantes, adictivos. La salsa, muy lograda, sencilla y especial al mismo tiempo.

Dimos cuenta de los buns de ramen y tonkatsu. El ramen entre pan es divertido y resultón, pero si tuviéramos que quedarnos con uno de los dos sería con el de tonkatsu, con presa ibérica bien empapada en la salsa agridulce que le da nombre. Para repetir al momento.

Hicimos frente a otro clásico de Buns & Bones, el costillar bbq (en la foto, media ración). Carne tierna, salsa gustosa, buena experiencia. Quizá un punto de potencia superior redondearía el plato.

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De postre nos decantamos por la mousse de chocolate y lo clavaron. Perfecto equilibrio entre lo amargo y lo dulce.

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Texto de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

Fotos de Adrián Sotés
loscreacionistas@yahoo.com

Escucha en Spotify mi disco autoeditado:
Los Creacionistas – La gravedad de los seres 
distantes 
También disponible en AppleMusic

Precio medio: 20€ – 25€.

Horario:

Lunes cerrado.

Martes a jueves y domingos: 13:00 – 16:00 y 20:00 – 0:00.

Viernes y sábados: 13:00-16:00 y 20:00 – 1:00

Calle San Bernardo, 12.

Toma la palabra Pilar Astray

Pilar Astray (también conocida como Boadicea) es feminista activa, escritora, comunicadora audiovisual y gestora de eventos culturales. Ha publicado dos libros de poemas, El lenguaje de la gravedad (Ruleta Rusa Ediciones) y Diez poemas medicina para que papel venza a piedra (Libros con Miga, accésit en el certamen literario Leopoldo de Luis)Está cocinando su tercer poemario y un libro de relatos.

Microplán Madrid: Lavapiés, Malasaña o Letras, ¿cuál de estos barrios te resulta más inspirador?

Pilar Astray: Aunque me gusta mucho Lavapiés, mi gran inspiración ha sido Malasaña con sus jams de música y poesía, la tienda de antigüedades de Macario que tan pronto te lee la buena ventura como te muestra un cuadro alucinante, la tarta de chocolate de Aleatorio Bar y en definitiva la calle Apodaca, en la que estuve viviendo unos años y crecí mucho como persona y artista.

MpM: Te acercas a tu barra madrileña preferida y pides ¿caña, vermú o vino?

PA: Vino blanco, Rueda.

MpM: ¿Prefieres el cielo sobre tu cabeza en una terraza ubicada en una azotea, en un patio interior o a pie de calle?

PA: A pie de calle, siempre que no pasen los coches, hay demasiados.

MpM: ¿Callos a la madrileña, bacalao rebozado o bocadillo de calamares?

PA: Bocadillo de calamares y andando. ¡A ver mundo! O mejor dicho, todos los pequeños mundos que hay en Madrid.

MpM: ¿Museo del Prado, Museo Reina Sofía o Museo Thyssen?

PA: El Reina Sofía, sin duda. Y antes un café en la Gatoteca, que pilla muy cerquita.

MpM: ¿Qué crees que ha hecho Madrid por ti?

PA: Soy madrileña de nacimiento. Me fui con dos años con mis padres y volví para estudiar a los 18, así que se ha llevado los mejores años de mi vida. Aquí he aprendido a ser independiente, a labrarme mi propio camino y a creer en mí. He aprendido a moverme entre la multitud y adorar el anonimato. Ha hecho que cada uno de mis días sea una dura aventura con inmensos rayos de luz.

MpM: ¿Qué es lo último que has experimentado en Madrid?

PA: La lucha de las mujeres valientes de Velaluz en Sol, la manifestación del 8 de marzo y la celebración de la victoria y el baile de la sororidad en La Fugitiva con el recital de mujeres poetas. Lo próximo será el recital de Artistas por la Igualdad en Aleatorio Bar el 1 de abril a las 20:00.

Entrevista de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

El periodismo para comilones se cuece en Gastroeconomy

Marta Fernández Guadaño es la creadora e impulsora de Gastroeconomy, “el portal sobre gastronomía con un enfoque empresarial y de tendencias para foodies”. Una palabra que ahora prefiere sustituir por “comilones” porque el término inglés le suena a “gastronomía muy gourmet”, nos cuenta. Marta es sobre todo periodista. Sus ganas de seguir escribiendo han sido las que le llevaron a dejar la plantilla del diario Expansión en su mejor momento profesional para atacar el proyecto personal que le hace feliz.

Gastroeconomy no es un blog, porque “no cuento experiencias en primera persona, algo que no me saldría”, explica. Tampoco va de crítica gastronómica puesto que “hay que tener unos conocimientos bestiales para eso”, añade. Así que se trata de un portal en el que la periodista se centra en “lo mismo que escribiría para las revistas o periódicos de papel con los que colaboro. Si abre un sitio nuevo me interesa explicar qué vas a encontrar allí; cuál es su modelo de negocio; cuántas personas forman su equipo y si apuestan o no por un cocinero con tirón, por ejemplo”, concluye. Gastroeconomy ha llevado a Marta Fernández Guadaño a ser considerada por Traveler.es como una de las mujeres más influyentes del planeta Gastronomía. Aunque ella no se considera influyente sino “leída”, resalta. Después de cinco años de vida -curiosamente, Gastroeconomy salió el día que cerraba elBulli-, para la impulsora del site toda esta aventura es “la caña si me pongo a pensar que lanzarme con este proyecto me dio vértigo y miedo; que le puse mucha energía e ilusión; y que está saliendo bien”.

Microplán Madrid: Puestos a elegir, con qué barrio madrileño te quedas: Malasaña, La Latina o Salamanca.

Marta Fernández: Me gusta Malasaña porque aquí puedo venir a salir, a comer a cualquier hora del día, a tomar un café, un cóctel o a irme de compras. Además vivo muy cerca. Desde que soy freelance vivo más Malasaña porque tengo más tiempo para hacerlo. Creo que los otros dos barrios nunca los escogería. Son más para ir a hacer una cosa concreta.

MpM: Entonces, pidamos algo, ¿prefieres una caña, un vermú o un vino?

MF: Descartamos las cañas; no soy nada cervecera. El vermú me encanta si es a la hora del aperitivo, aunque hay que tener mucho cuidado con él. Así que vino, pero no entiendo nada de vino. Saber más del tema es una asignatura pendiente que tengo. Creo que tendría que volver a nacer para poder llegar a saber todo lo de ese mundo. En cambio, sobre gastronomía me parece más fácil.

MpM: Salimos a que nos dé el aire. Dónde prefieres que quedemos, ¿terraza en una azotea, en un patio interior o a pie de calle?

MF: Una azotea me encanta por las vistas y porque es una forma de vivir Madrid más abierta, sin que te agobie tanto. Con un clima como el de Madrid, aunque haga frío, cualquier terraza es válida sin importar la época del año. Se tendrían que explotar mucho más y la Administración podría dar más facilidades para ello.

MpM: Habrá que comer algo. ¿Pedimos callos, bacalao rebozado o bocadillo de calamares?

MF: Callos. Si son con garbanzos mejor, al estilo gallego. Pero vale, si son solos también me encantan. Después me quedo con el bocadillo de calamares. La verdad es que es una lucha de titanes.

MpM: ¿Qué museo madrileño te tira más: el Prado, el Thyssen o el Reina Sofía?

MF: El Thyssen. Lo vinculo con mi madre porque cuando tenía unos 14 o 15 años solía ir de museos con ella. Recuerdo que el Thyssen abrió sobre esa época y era mucho más luminoso y ordenado que el Prado, que no era lúgubre, pero sí más oscuro. A lo mejor, para disfrutar las colecciones del Reina Sofía hay que ser más entendido. Siempre me reprocho que agoto el tiempo que duran las exposiciones del Thyssen sin ir a verlas, por mucho tiempo que estén disponibles.

MpM: ¿Qué ha hecho Madrid por ti?

MF: He nacido aquí y soy 100% madrileña, aunque cada vez me estoy ‘galleguizando’ más. Nunca he vivido fuera de aquí y me pregunto si sería capaz de hacerlo. Seguro que sí, pero nunca me he querido ir. Madrid me da mucha vida, muchas oportunidades. Soy feliz. Entiendo que puede ser un coñazo según sean tus circunstancias, pero para mí tiene el tamaño perfecto. Me frustra el no poder hacer todos los planes que me ofrece.

MpM: ¿Qué es lo último que has experimentado en Madrid?

MF: Ir a ver a Carmen París colaborando con la big band del pianista cubano Pepe Rivero. Era un domingo por la tarde, al día siguiente viajaba y no la conocía mucho, pero fui y me pareció algo muy chulo. Es una de esas mil cosas que te ofrece Madrid y que dejas pasar por algún motivo. Pero esta vez estuve allí.

Entrevista y foto de Adrián Sotés
loscreacionistas@yahoo.com

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Soy bastardo porque el pelo me ha hecho así

La barbería Malditos Bastardos solo lleva abierta unos meses, pero su atmósfera retro, sus chocantes herramientas de trabajo, y esos cortes old school tan a la última están haciendo levantar el tupé de los hombres madrileños en dirección al establecimiento de Alberto Hernández y Sergio Ulloa en Barceló, 6. Para el público, ellos son Crazy Barber y Bastard Scissors.

Se dice que el otoño no es una buena época para cortarse el pelo, y más si no posees una mata tan recia como a ti te gustaría. Lo tendré en cuenta, pero un hombre sabe cuándo tiene que hacer lo que tiene que hacer. En mi caso se trata de cortar, peinar y domar esas patillas. Aunque en Malditos Bastardos hacen muchas más cosas. De hecho, explica Crazy Barber, “hay gente que viene con el pelo recién cortado en otro sitio y entra a arreglarse la barba. Luego se sorprende de que podría haberlo hecho todo aquí”. A pesar de que el local tiene mucho de clásico, su vocación no es la de una barbería sin más. Se trata de que puedas conseguir ese aspecto que te ronda la cabeza y que no sabes cómo alcanzar.

Lo primero que recibes al entrar es un apretón de manos firme. Crazy Barber te sonríe y te mira a los ojos, pero sin intimidar. Su imagen está muy cuidada: chaleco, corbata, tatuajes y un peinado envidiable. Se agradece, porque me pongo nervioso al visitar al barbero y tratar de imaginar el resultado. Sin embargo, hoy me siento en manos de un buen anfitrión. La idea es “cuidar los detalles al máximo desde que el cliente entra: dar la mano; ofrecer una cerveza o un whisky; preguntar qué tal está yendo el día”, me cuenta Crazy Barber. También: “nos gustaría que se estableciese una relación en la que quien entre aquí sienta que está con amigos con quienes conversar y relajarse mientras se corta el pelo”, añade. Me viene a la cabeza la película Gran Torino y el peluquero de Clint Eastwood, pero aquí no hay palabras más altas que otras ni necesidad de dar la talla, así que todo va sobre ruedas.

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Una vez sentado en el butacón, concluimos que lo mío va a ser rebajar con maquinilla el contorno bajo de la cabeza y dejar la parte de arriba larga para dar volumen. La maquinilla empieza a zumbar mientras en la silla de al lado Bastard Scissors aplica el mismo tratamiento a otro cliente. Conversamos de que tradicionalmente los hombres no suelen explicar lo que quieren y no reciben consejo. Crazy Barber lo asocia a que antes “lo normal era que ellos se sentasen y que el peluquero hiciese uno de los cuatro cortes de pelo que sabía hacer. Queremos crear la confianza necesaria para evitar esa falta de comunicación”.

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Ambos barberos no son nuevos en esto. Después de haber pasado un tiempo trabajando en algunas cadenas de peluquería, Crazy Barber entendió que aquello no le llenaba, por lo que abrió su propio negocio en Salamanca según su visión del sector. En su aventura madrileña, solo para hombres, ha montado un local en donde el agua de peinar se dispensa en botellas de licor Jägermeister y puedes encontrar vinilos de Carole King o Art Blakey custodiados por una cabeza de ciervo enorme. Además “hay fotos sobre boxeo, que siempre ha estado ligado a la iconografía de las barberías y al que soy aficionado”, comenta. Destaca una colección de portadas de Interviú enmarcadas y colgadas de la pared. Un guiño a “los establecimientos de antes pero fuera del alcance de los niños”, matiza Crazy Barber. La charla termina con el último trazo del peine. Hora de mirar al espejo. El día está yendo bien.

malditos bastardos barberia

Artículo de Adrián Sotés
loscreacionistas@yahoo.com
Periodista y comunicador social: Linkedin.

Escucha en Spotify mi disco autoeditado:
Los CreacionistasLa gravedad de los seres
distantes.
También disponible en AppleMusic.

Precio: desde 14,50€ (arreglo de barba) hasta 26,50€ (lavar, cortar, peinar y arreglo de barba).

Cómo pedir cita: a través del formulario en la web, por mensaje en Facebook, por teléfono: 91 348 52 30.

Horario: Lunes a viernes de 10:00 a 21:00. Sábados de 10:00 a 15:00.

Calle Barceló 6, local 1.

Julio es Kitchen

Yong Ping Zhang es un chino de Beijing que se hizo chef en Hong Kong y un buen día aterrizó en la cocina de un asador tradicional de Pamplona. Hace menos de 5 años se trasladó a Madrid y se instaló en la planta de arriba de un bar de barrio cercano al mercado de los Mostenses. Trabajaba la cocina oriental sin carta, con productos del mercado, su inspiración y las preferencias de los clientes. Abajo se servían alitas, bravas, lo típico de un bar madrileño de toda la vida. Y de pronto dio el pelotazo, los mejores chefs de Madrid y media España empezaron a frecuentar Soy Kitchen, que así se llamaba aquella propuesta, y a tratar de desentrañar sus salsas, y las cuatro mesas que él mismo atendía pasaron a estar permanentemente ocupadas, con gente esperando hasta dos horas para sentarse a alguna de ellas.

Julio, como se le conoce por aquí, está ahora a los mandos de una nueva versión de Soy Kitchen en Chamberí y ha tutelado la transformación del antiguo bar en Lamian by Soy Kitchen, proyecto especializado en fideos chinos hechos a mano y con una interesante carta de fusión asiática y española.

Microplán Madrid: Malasaña, La Latina o Salamanca, ¿con cuál de estos barrios madrileños con personalidad diferenciada te identificas más?

Yong Ping Zhang: Malasaña, que es donde vivo.

MpM: Nos acercamos a una barra, ¿pedimos para ti una caña, un vino o un vermú?

YPZ: Vermú.

MpM: ¿Te gustan las terrazas en azoteas, en patios interiores o a pie de calle?

YPZ: Azoteas, siempre mirando al cielo.

MpM: Si toca plan castizo, ¿prefieres callos a la madrileña, bacalao rebozado o bocadillo de calamares?

YPZ: Callos a la madrileña.

MpM: ¿Museo del Prado, Museo Reina Sofía o Museo Thyssen?

YPZ: En realidad me gusta más el Museo del jamón, jajajaja.

MpM: ¿Qué crees que ha hecho Madrid por ti?

YPZ: Muchas cosas… Comida, chicas guapas, gente muy abierta, muchos tipos de hostelería y muy buena.

MpM: Y ¿qué es lo último que has experimentado en Madrid?

YPZ: BIBO de Dani García.

Entrevista de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

Tiradito & Pisco Bar, la apuesta de Omar Malpartida para la Ruta del ceviche y el tiradito

Y es que al joven pero contrastado chef peruano afincado en Madrid no le faltan proyectos que sumar a una iniciativa como la que este año ha tomado la Cámara de Comercio de Perú: la consolidación de la presencia de la gastronomía andina en España a través de una ruta protagonizada por dos de sus principales embajadores: el ceviche y el tiradito.

En efecto, Omar Malpartida juega con las distintas posibilidades que aportan las tradiciones y la modernidad de la cocina peruana en un puesto de comida callejera limeña ubicado en el mercado de Chamberí, en el recientemente inaugurado /M, local de Chueca donde diferentes gastronomías se reinterpretan a la peruana y en Tiradito & Pisco Bar, proyecto al que dio la vuelta cuando se hizo con sus riendas hace dos años y que se ha afianzado como uno de los máximos referentes de la gastronomía peruana contemporánea en Madrid.

Es Tiradito – Cocina peruana & Pisco Bar – (este es el nombre completo del establecimiento), por tanto, quien defiende el ceviche y el tiradito en una ruta madrileña y barcelonesa que empezó el pasado 15 de julio y terminará el día 26 de julio con el sorteo de un viaje a Lima para dos personas entre los comensales que hayan acudido en ese intervalo a los restaurantes que participan. Y cómo los defiende… En su escueta y estimulante carta de 12 platos (completada con dos menús de 5 y 7 platos), el ceviche y el tiradito aparecen en 4 formatos que incluyen materias primas amazónicas, del Pacifico y del interior de Perú y la creatividad de Omar y su equipo.

El tiradito picoso de corvina salvaje, leche de tigre de rocoto ahumado, boniato, choclo, canchita y sal de jamón pone en valor el pescado con un corte menos fino y más cercano al del sashimi que el que ofrecen otros salones peruanos. Se agradece porque se gana en contundencia. Imprescindible combinar todos los elementos en cada bocado, sobre todo no dejar de remojarlos con la leche de tigre.

tiradito-picoso

Mayor complejidad y un resultado igualmente sobresaliente ofrece el ceviche amazónico (imagen de portada) donde la corvina se relaciona con ají charapita, sachaculantro, palmito, plátano asado, canchita y sachatomate. La frescura del plato se protege con hielo seco. Las papilas gustativas reciben órdenes de todos los sabores a favor del conjunto.

Con todos los sabores se ha creado también el ceviche negroide. Los cefalópodos acevichados en leche de tigre y su propia tinta reciben aportes de ajo negro y ají en boca y el acompañamiento para rebajar la acidez y el picante (que no es ni mucho menos excesivo, en cualquier caso) de un pan de gambas casero con puré de boniato. El divertimento que sugieren el concepto y  las texturas es su nota más destacada.

ceviche-negroide

El ceviche caliente, cada vez más habitual en las cartas de los restaurantes peruanos capitalinos, llega sobre una hoja de maíz quemada e incluye el pescado del día con fermento de ají, chicha de jora, zumo de lima y almíbar de naranja. A su lado, plátano maduro cocinado a baja temperatura, muy crujiente. Curioso el regusto cárnico y umami de esta preparación. Sorprende.

ceviche-plancha

Precio medio: 35€ – 45€ por persona.

Horario:

Martes a jueves: 12:00 – 2:00.

Viernes y sábados: 12:00 – 3:00.

Domingos: 12:00 – 17:00.

Lunes, cerrado.

Calle Conde Duque, 13.

Ilustres malasañeras

Estimadas seguidoras de Microplán Madrid, esto va por y para vosotras: en colaboración con WOM, el proyecto de organización de viajes para mujeres con ganas de experimentar de verdad lo que ofrece el mundo, hemos creado una serie de microplanes – quedadas viajeras sobre mujeres que han dejado huella en diferentes barrios de Madrid o que hoy generan vida cultural, artística, comercio diferente en ellos…

Microplán Madrid - WOM

Concretemos: el sábado 4 de junio a partir de las 10:30  y hasta las 13:30 y el domingo 5 de junio, a partir de las 11:30 y hasta las 14:30 aproximadamente, os proponemos disfrutar en una visita guiada rematada con un aperitivo  en un entorno muy especial de la historia presente y del presente con vocación de futuro de ilustres malasañeras, desde la costurera que dio nombre oficioso al barrio, Manuela Malasaña,  a la impulsora del sufragio femenino en España Clara Campoamor o la fotógrafa de la Movida Ouka Leele. Desvelaros más nombres es estropearos las sorpresas.Malasaña

Y los primeros domingos (y quizá sábados si hay demanda) de julio, septiembre y octubre tendréis la oportunidad de conocer a más ilustres madrileñas (de cuna o adopción) en otros espacios de la ciudad.

Puedes apuntarte ya a la primera actividad, Ilustres malasañeras, a través de nuestra web o de la de WOM. ¡Plazas limitadas!

Sábado 4 de junio, 10:30 · Café + Ilustres malasañeras · 150 min. 15€. Punto de encuentro: Cafetería en Conde Duque.

Domingo 5 de junio, 11:30 · Ilustres malasañeras + aperitivo · 150 min. 15.
Punto de encuentro: Portón del Cuartel del Conde Duque, calle Conde Duque, 9.