Archivo de la categoría: Experiencias

Roberto Bolaño en su archivo

12 años después de su muerte, los libros del escritor chileno Roberto Bolaño siguen presentes en las mesillas de noche y las maletas de  muchos lectores. La generación que ahora tiene entre 30 y 50 años se resiste a dejar que acumulen polvo en las estanterías de sus casas las obras del último gran referente de la literatura del siglo XX.

Hasta mañana, domingo 19 de julio, se puede curiosear en la Casa del lector de Matadero el archivo de los herederos del autor de Los detectives salvajes. Lo conforman manuscritos, poemas y relatos publicados en su juventud mexicana y en su posexilio catalán, fotografías, cartas, los juegos de estrategia que le obsesionaban e hitos literarios coétaneos que pudieron influirle o acompañarle como creador.

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Hasta el 19 de julio de 2015. Gratis.

Horario:

Sábado y domingo: 11:00 – 21:00.

Casa del Lector, Matadero, paseo de la Chopera, 10.

La Cevicuchería, el peruano de hoy y de mañana

Si en Tampu el chef Miguel Ángel Valdivieso ha terminado (además de ofrecer los platos inmediatamente reconocibles de su país sin filtrar) por encajar su creatividad en las líneas básicas de fusión de la gastronomía peruana, la chifa con la cocina china y la nikkei con la japonesa, en su segunda propuesta madrileña al alimón con Melina Salinas, La Cevicuchería, se ha decantado por ofrecer también clasicismo popular en un extremo de la carta y apuestas personales en el otro, éstas bajo el epígrafe ¡A Miguel se le va la olla!

No se le va, no, experimentes como experimentes La Cevicuchería (y Tampu) van a estar presentes los sabores que Valdivieso quiere poner en valor: los de su infancia limeña, que son los de la cocina de mercado peruana. Pero a su manera.

Esperamos con una Cerveza Cusqueña de trigo, suave y refrescante, canapés de la casa y un cuenco de canchito la llegada de la minicausita limeña, el típico primero de Perú en formato cóctel, con su base de masa de patata y ají con la textura perfecta, bonito, yuca rallada y un remate de mermelada de aceituna que aporta amargor y dulzura. Buen comienzo.

Causa limeña

Atacamos un ceviche frito (de polo, no de corvina, que también se puede pedir), calamar y gamba. Los ceviches calientes y con rebozados tienen que lidiar con los paladares acomodado al predominio del ácido y el cilantro y el reblandecimiento de los ingredientes principales en el marinado. Aquí se logra un equilibrio interesante, con un ojo en la red debajo del alambre.

El tiradito (también de polo) al ají amarillo con rocoto, choclo, canchita, su cebolla morada, su cilantro, es una de esas preparaciones sin vuelta de hoja que se pueden comparar con las de otros restaurantes peruanos de Madrid. El de Valdivieso gana o empata con muchos. La crema o salsa de ají, con grado de picor a la española, engarza todos los sabores del plato y anima por sí sola a revisitar el establecimiento.

Tiradito Cevicuchería

A estas alturas en la mesa debe aparecer sí o sí el pisco sour. Nos cuenta Melina que algunos habituales vienen a La Cevicuchería a acompañar la bebida nacional peruana con la comida y no al revés. Lo merece.

Cevicuchería pisco sour

De fondo tradicional es asimismo el anticucho, jugoso, tierno, cortado a favor del comensal, rico.

Elegimos de entre las propuestas del chef el choncholí marino, una parrilla de chipirones, pulpo y calamar con choclo cocido, ají de huacatay, cebolla china y una cama de papa amarilla. Lo dicho, comes Lima y otra cosa, y el conjunto armoniza.

Y al estómago lleno le sumamos un postre de los que no te dejan que no te los termines… ¡Llévate la foto a La Cevicuchería si quieres saber (y pedir) lo que es bueno!

Cevicucheria restaurante peruano

Muy disfrutable este restaurante peruano de pretensiones y precio medio, con lo de siempre y alma innovadora, sin duda uno de los mejores de su gama. Enseguida volveremos a saludar y dejarnos aconsejar por nuestra anfitriona (muchas gracias, Melina).

Precio medio: 25 – 35 € por persona.

Horario:

Martes a sábado: 13:00 – 16:00 / Domingos: 13:00 – 16:00.

Calle de Téllez, 20.

El Kunstmuseum Basel en Madrid

El Museo Nacional del Prado y el Reina Sofía (MNCARS) nos ofrecen una oportunidad única para contemplar obras del que se considera, en la historia del arte, como el primer museo público municipal. El Kunstmuseum Basel está de remodelación, por lo que se ha aprovechado el cierre del edificio para exhibir en España su incomparable colección.

Pinturas, esculturas, vídeos, documentos históricos de artistas tan reconocidos como Pablo Picasso, Paul Klee, Vassily Kandinsky o Mark Rothko discurren por las distintas salas que integran tres exposiciones diferenciadas:

10 Picassos del Kunstmuseum Basel (Museo Nacional del Prado)

–  Fuego Blanco. La colección moderna del Kunstmuseum Basel

Coleccionismo y Modernidad. Dos casos de estudio: Colecciones Im Obersteg y Rudolf Staechelin (Museo Nacional Reina Sofía)

Una sugestiva obra de neón de Bruce Nauman nos da la bienvenida a Fuego Blanco, la primera de las propuestas expositivas del Reina: un recorrido cronológico a través de artistas y movimentos fundamentales del siglo XX. Desde las pinturas cubistas de Juan Gris o el conocido por el régimen nazi como Arte degenerado de Edvard Munch al arte estadounidense de Andy Warhol o Carl Andre.

El planteamiento de Coleccionismo y Modernindad es bien distinto. A diferencia de las obras que integran Fuego Blanco, las pinturas que contemplamos en el recogido espacio destinado a esta otra muestra forman parte de dos colecciones privadas, cedidas en depósito al Kunstmuseum.

A través de obras principalmente impresionistas y posimpresionistas (de Vincent van Gogh, Chagall, Cézanne y Modigliani, por ejemplo) descubrimos la historia del coleccionismo suizo, pero  también la del gusto, la importancia del arte como medio para reflejar valores y definir identidades, para establecer discursos. Parámetros, todos ellos imprescindibles en una ciudad entre países, entre Francia y Alemania.

La propuesta del Prado es bien distinta. La pinacoteca nos sugiere un diálogo entre diez obras maestras de Picasso y la pintura italiana y flamenca de los siglos XVI-XVII. Así, contemplamos un Picasso rodeado de sus fuentes de estudio: maestros como Rubens, Van Dyck o Tiziano, a la vez que asistimos a «una suerte de pequeña exposición retrospectiva», según se nos informa en el folleto de la muestra.

La línea discursiva del Prado bien podría haber sido la del Reina Sofía, es decir, dedicar unas salas exclusivamente a la obra de Picasso, o a la inversa, emplazar las obras del Kunstmuseum Basel a lo largo de la colección permanente del MNCARS.

Recuerdo que un día una profesora de la universidad nos comentaba «una obra de arte, cuando más descontextualizada está, más vulnerable es».  Las líneas discursivas completamente distintas elegidas por ambos museos ejemplifican esta afirmación, y, con ello, la relevancia del papel del comisariado.

Kunstmuseum Basel Madrid

Kunstmuseum Basel KANDINSKY

Kunstmuseum Basel Fuego Blanco

LA PROPUESTA EN DOS LÍNEAS

Un recorrido por la historia del arte moderno y contemporáneo a través de obras excepcionales, muchas de ellas nunca expuestas antes en España.

RECOMENDAMOS

Adquirir entrada combinada Prado + Reina:

–  oferta especial en motivo de estas exposiciones: 18€ (ahorras 4€)

– te ahorras las colas en taquillas en ambos museos e incluye la colección permanente

Visitas comentadas a la exposición Fuego Blanco. La colección moderna del Kunstmuseum Basel:

– actividad gratuita previa adquisición de la entrada e inscripción

Concierto en el Auditorio del Museo del Prado, 19 de junio

Participa en el concurso de un viaje a Basilea:

– MySwitzerland.com/viajebasilea

Crítica de Laia García Garrido, Gestora cultural.

 

  • 10 Picassos del Kunstmuseum Basel: Museo Nacional del Prado

Hasta el 14 de noviembre de 2015. 14 €

Horario: De lunes a sábado: 10:00-20:00. Domingos y festivos: 10:00-19:00

  • Fuego Blanco. La colección moderna del Kunstmuseum Basel y Coleccionismo y Modernidad. Dos casos de estudio: Colecciones Im Obersteg y Rudolf Staechelin: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Hasta el 14 de noviembre de 2015. 8 €

Horario: De lunes a sábado: 10:00-21:00 (martes cerrado). Domingos: 10:00-19:00.

 

Rajasthan Curry, en danza

Sus propietarios son veteranos de la guerra gastronómica de Lavapiés, esa que tiene por contendientes a los restaurantes de cocina india popular (a la madrileña o española u occidental) y por escenario principal la calle de Ave María. Para algunos es Raja Mahal, su establecimiento de allá, el que va ganando.

El restaurante que han abierto recientemente muy cerca de la plaza de Antón Martín sigue las mismas pautas culinarias que su antecesor, pero se diferencia en que los sábados ofrece cenas con espectáculo de danzas indias tradicionales y bollywoodienses por 15 €.

Así que en nuestro sábado en el plato no hubo sorpresas: las pakoras, las samosas, los arroces, los currys y las preparaciones a lo tandoori nos supieron a materia prima aseada y a picante contenido.

Entre las mesas aportó las emociones una bailarina española de Sarasvati, una de las mejores escuelas de danzas indias de Madrid, deslizándose con precisión de maestra de lo suyo y encanto para regalar.

Rajasthan Curry

Rajasthan Curry

Rajasthan Curry

¡Ojo inmediatamente arriba! El kulfi – helado de pistacho estaba bien bueno.

  • Rajasthan Curry

Precio de la experiencia cena + espectáculo de danzas indias: 15 € por persona.

Horario:

Sábados: 20:00 – 00:30.

Calle de Atocha, 47.

La Tasquería de Javi Estévez

Casquería con firma, la del chef Javi Estévez (ex Mesón de Doña Filo y ex Top Chef, entre otros méritos). Esa es la base de la propuesta de La Tasquería, donde el cocinero y ahora, además, restaurador, aplica técnicas de hoy y formato de neotasca a platos de casquería reinventados o de nueva creación.

Un escenario industrial  atemperado con la cualidad de la luz y las maderas elegidas para decorarlo envuelve la presentación de las elaboraciones.

El aperitivo de la casa es un fiambre de lengua de cerdo adobada acompañado por unas aceitunas aliñadas. Buena introducción.

Las opciones de la carta se presentan con hashtags de sus principales ingredientes, si hemos comprendido bien . Tal y como los han escrito, los vamos a nombrar aquí.

En #Zarajos #Bacalao #Pilpil el pez aparece finamente laminado y confitado en un suave pilpil. Las tripas de cordero refrito completan la paleta de sabores y texturas. Más que rico.

La #Croqueta #Jamón #Cebolla se come en vaso redondo y con cuchara. El cubierto debe recoger todos los ingredientes para que el paladar rehaga la pieza. Espumosa la bechamel y ligerísimo el ‘no rebozado’.  Para repetir.

Croqueta LaTasquería

Gracias y más gracias a Estévez por sus #Manitas #Alcachofa #Cigala. El carpaccio de la presuntamente innoble parte del cerdo está delicioso remojado en una salsa de abuela. Suculenta y también congruente, por raro que parezca, la cola de cigala.

Manitas alcachofa cigala

El desgrasado que juega a favor, por ejemplo, de las manitas, no hace lo propio con #Mollejas #Yema #Mojama. La yema no aporta suficientemente lo que pierden las mollejas de sabor y melosidad en esta configuración.

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El guiso de #Callos #Pata #Morro (foto de portada) da lo que se le pide y para nosotros, como buenos madrileñistas, con eso ya nos gana. ¿Algo más de potencia le iría bien? Tratándose del plato de La Tasquería más cercano a una receta tradicional, creemos que sí.

El postre de #Leche #Cacao #Avellana (¡estás cantando por lo bajini y lo sabemos!) es otra muestra notable de la armonía de gustos y maneras que caracteriza  a este proyecto.

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Se puede beber Madrid en cerveza o vino, además de otras referencias. No son muchas, pero están escogidas con cuidado.

Texto y fotos de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com
Growth hacker, redactor creativo y SEO, social media manager

Precio medio: 25 – 35 € por persona.

Horario:

Martes a sábado: 13:30 – 23:30 / Domingos: 13:30 – 16:30.

Calle del Duque de Sesto, 48.

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La Finca de la felicidad

Los hermanos Jiménez Barbero aprendieron a valorar la materia prima saludable y de calidad en la carnicería familiar.  Bien entrado el siglo XXI, decidieron elevarse sobre sus mayores y controlar todo el proceso de producción de la carne de vacuno que venden al por mayor y al por menor y que se puede degustar en La Estancia, el restaurante de la casa.

La mixtura de razas y piensos, la calidad del agua que beben los animales y las condiciones de estabulamiento en que se encuentran se han definido con el doble objetivo de garantizar que la carne que llega al consumidor cumple con los más altos estándares de calidad y sabor, por un lado, y que los animales tengan una vida… feliz, por otro. Las terneras, vacas y bueyes de La Finca presentan un aspecto limpio y lustroso, no están hacinados ni ansiosos. Por eso sus ganaderos y comercializadores los definen como animales felices. Y vigilan desde el laboratorio y a pie de campo que las sucesivas generaciones también lo sean. Si optas por conocer el espacio gastronómico de La Finca a través de su menú degustación, podrás concertar una cita para que te hagan una visita guiada por la explotación.

Dentro y fuera del menú, la propuesta de La Estancia se basa, lógicamente, en la carne de vacuno. El restaurante transmite calidez y confortabilidad a través de un ambiente que recoge el de los asadores tradicionales y lo suaviza y enriquece con una decoración moderna sin estridencias.

La Estancia Jiménez BarberoEl steak tartar es más que recomendable, sobre todo por su aliño respetuoso con la carne. Solo al final del bocado sientes un alfilerazo de picante, y se agradece, consigue que no te satures de hemoglobina. Viene acompañado de pan carasau o ‘papel musical’ (por su cualidad crujiente), receta originaria de Cerdeña.

Steak Tartar La EstanciaEl chef Julio Reoyo, especialista en casquería, ha asesorado a los Jiménez Barbero en la confección de la carta. A él hay que agradecerle las sorprendentes y finas mollejas de ternera con alioli de aceitunas verdes.

F4Horas de cocción y días de reposo son la clave de la buena factura del guiso de morro y pata de ternera. Incluye un ramillete de hierbas que aporta complejidad y adensa los sabores. Mejor para compartir entre más de dos comensales.

Morros Pata Estancia Entre los cortes mayores hay un entrecot de ternera rosada, cruce de retinta y charolesa, que es el colmo de la terneza y tiene mucha personalidad. No se vendría abajo ante (presuntos) entrecots de buey y chuletones de otros (muchos) establecimientos. F6Los postres caseros podrían ser aquí irrelevantes, pero la realidad es que conviene dejarles que jueguen su rol. El flan de queso con mosto fresco y helado de romero es fresco, armonioso y en definitiva, está buenísimo. La mousse de chocolate con helado de cardamomo y teja de cítricos no desmerece. F7 F8La carta de vinos incluye numerosas referencias de Madrid que ponen en valor la uva garnacha de la región. La cerveza es de grifo y también de Madrid: La Virgen.

Una brillante iniciativa la de los promotores de La Finca de Jiménez Barbero.  Que sigan procurando la felicidad de propios y ajenos por muchos años, pues.

Precio medio: 45 – 55 € por persona.

Horario:

Lunes a viernes: 12:00 – 16:15.

Un sábado al mes, visita guiada y menú degustación: 12:00 – 16:15.

Carretera de Robledo, km 1,800. Colmenar del Arroyo.

Cómo llegar La Finca

Welow Restaurant, el referente gastronómico de las Cuatro Torres

Desde finales de 2013 los empleados de las Cuatro Torres, los vecinos de los alrededores y los catarrestaurantes de Madrid tenemos dos alternativas gastronómicas en la explanada del centro de negocios del norte de la Castellana.

Son proyectos gestionados por los mismos socios pero con perfiles bien diferenciados: Befour (cuatro, claro) y Welow (léase Below = debajo de… las Cuatro Torres) ). Los dos son exteriormente de alumnio y cristal y, por la noche, leds perimetrales iluminan sus asimetrías. A partir de ahí empiezan las diferencias.Visitas guiadas en Madrid

Befour es el espacio en el que tomar un menú del día económico o quedarse al afterwork. Los cocktails que aparecen en la portada de este post los disfrutamos allí. Su nombre es Sangre Escocesa y se basa en whisky de ya sabes dónde y juegos frutales. Estaba realmente bueno y nos lo bebimos junto a los grifos con la forma de las Cuatro Torres que hacen de la barra un punto muy atractivo del local. De su oferta culinaria solo podemos decir que la han definido los mismos chefs que gestionan la cocina de Welow. Y eso es una garantía, ahora lo veréis.

Porque en Welow se come muy bien. La solidez de los fogones la garantizan el célebre arrocero Ximo Sáez y el exDiverXo Francisco G. Delgado. Cocina mediterránea con toques y retoques asiáticos es lo esperable de ellos y efectivamente, es lo que ofrecen.

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Ya has visto la foto. ¿Qué dirías que es el plato con el que empezamos el banquete? No, eso no, y eso, tampoco. Es un ceviche de pez mantequilla. Si pudieras escuchar lo que ves te llegaría un sonido de chisporroteo acuoso: debajo de la piel de la naranja hay hielo seco, lo que completa una presentación muy sorprendente. Y debajo del cítrico comestible, una vinagreta de yuzu, están ‘acevichados’ los trozos del pez en cuestión. El plato es divertido y quiere funcionar, pero para nuestro gusto le falta un poco, solo un poco, de afinación.

Segundo entrante, un pulpo a la brasa que llegó a la mesa con humo encapsulado en una campana de cristal. Una vez desvelado, le metimos tenedor con ganas al cefalópodo y a la cama de patatas rotas con aceite de pimentón de la vera y lágrimas de torrezno que lo ensalzan. Rico todo, con regusto a día de barbacoa buena y variada.

Los platos principales los compartimos, así que lo que vas a ver a continuación es media ración de cada uno de ellos.

WB4Un salmonete perfecto. Materia prima excelente más punto de cocción exacto igual a sabor con mayúsculas. ¿Sencillo? Ojalá. En fin, impresionante. Este plato justifica por sí mismo la visita a Welow. La salsa de ají y el falso arroz (coliflor) con miniverduras aplauden al pescado, no pueden hacer mucho más.

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Solomillo de Buey en praliné de cebolla y semillas de girasol con parmentier al aroma de vainilla de Madagascar y salsa de sueño hindú. Así se llama el plato, ni quitamos ni ponemos palabra alguna. Los chips de patata morada redondean la paleta de colores. Pues eso, como su nombre indica nos pareció una preparación compleja, para ser degustada y comentada despacio, bien ejecutada, interesante.

Los postres de Welow los avala Paco Torreblanca. A gozar, entonces.

WB6 Te servimos a la vez los dos que probamos para que te engolosines a fondo. Lo de más arriba es una tarta árabe: de escándalo la crema pastelera y muy finas las obleas. El conjunto es muy ligero y buenísimo.

El coulant de chocolate con helado de chocolate a las especias chinas matizado con wasabi nos generó algunas dudas en las primeras cucharadas. Lo fuimos comprendiendo más según se nos acababa, ¡mala suerte! El picante le da frescura a su manera. Muy bueno también, en definitiva.

Por último, queremos destacar la estupenda labor del personal de sala, siempre a punto para que nos sintiéramos bien atendidos y con comentarios pertinentes sobre los platos que aportarnos.

Y una mención muy especial a nuestra anfitriona, Patricia Ramos, socia y relaciones públicas de Welow & Befour. Muy agradecidos a su cercanía elegante.

Texto y fotos de Adrián P. G.
Director de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

 

Precio medio: 45 – 55 €.

Horario:

Lunes a domingo : 12:30 – 2:30.

Paseo de la Castellana, 259.

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‘Fausto’ de Tomaz Pandur

Tomaz Pandur (dirección), Livija Pandur, Tomaz Pandur y Lada Kastelan (versión). Así empiezan los créditos del equipo artístico de Fausto, la reinterpretación de la obra de Goethe que protagoniza la actual fase de la programación del Centro Dramático Nacional en el teatro Valle Inclán.

Reinterpretación, reinvención, transmutación… Tomaz Pandur y Goethe no se disputan la poética y la narrativa del espectáculo. El director esloveno ha generado una nueva poética para confrontar el mito y ha (casi) anulado la narración . Explica a través de sus actores antes del final de la primera parte su poética y la imposibilidad (¿?) de contar sobre un escenario (todo) el Fausto de Goethe.

Fausto TomazUna obra de director de teatro y no de autor, vale: la escenografía, brillante; el concurso y la intensidad en la defensa de su papel de los actores (Víctor Clavijo, Ana Wagener, Roberto Enríquez, ¡grandes!), con y sin frase, instrumento o micrófono, muy logrados; pero el ritmo de la palabra y su capacidad para estimular en los espectadores un reflejo de lo humano, del bien y del mal y su interrelación no aparecen en los monólogos y diálogos farragosos que se suceden. La simbología utilizada tampoco ayuda. Te pierdes y solo te encuentras en la forma, que es la que te provee de las sensaciones (¿y las reflexiones?) que podrían haber emanado de la reinterpretación, reinvención, transmutación del texto de Goethe.

Fausto de Thomas Pandur es una obra visualmente muy atractiva y se agradece el riesgo que han asumido los que la han puesto en pie. Y además de verse, se escucha (palabras aparte) y hasta se huele con curiosidad por lo que vendrá después. «Nos hemos quedado patidifusos», dice una señora a nuestra espalda después de los aplausos. Pues sí, en todos los sentidos.

 

Hasta el 11 de enero de 2015. 12 € – 19 € – 24 €. Descuentos de hasta el 50%.

Horario:

De martes a sábados: 20:30 / Domingos: 19:30.

Teatro Valle Inclán, plaza de Lavapiés, s/n.

Teatro Valle Inclán

Hattori Hanzo, la taberna 100% japonesa

El mítico ninja del clan Iga (vivió en el siglo XVI, no es el forjador de katanas de Kill Bill vol. I), servidor de Tokugawa Ieyasu, quien se convertiría en el primer shogun o gobernador del shogunato Tokugawa de Japón, da nombre a esta izakaya o taberna típica japonesa.

El establecimiento tiene barra, mesas tipo yatai (puesto de venta ambulante) y un pseudotatami con truco, porque debajo de las mesas se abre el hueco para las piernas. Se trata de una recreación matizada de distintas propuestas hosteleras de Japón, pero bien integradas y con un conseguido aire de autenticidad.

Domina el espacio la barra con grifos (¡sí!) de cerveza Asahi y Kirin Ichiban y decorada con arte urbano a lo nipón.

HH1 Rodamos y resbalamos por el suelo de madera, nos acodamos y nos dejamos guiar por los camareros, muy amables y acertados en sus recomendaciones. Veníamos sobre aviso: los nigiris y los makis no son comida callejera japonesa y, por lo tanto, no tienen cabida en la carta de Hattori Hanzo.

Cuando nos acabamos el aperitivo de edamame llega la tapa de foie de rape.

hh2Para disfrutarlo a fondo hay que combinar todos los sabores del plato, el hígado los necesita para dar lo mejor de sí.

El tataki de atún también aparece bien acompañado, los puntos de salsa, que incorporan la soja en plano medio, no están de adorno en absoluto.

Dan ganas de pedir que traigan el resto del pez elaborado de la misma manera.

Seguimos con un okonomiyaki coronado por tiras de atún deshidratado que bailan al calor de la masa (se levantan y retuercen).

hh4Ojo, es una ración grande y la harina y el huevo de esta tortilla o pizza japonesa, como se la suele apodar, le confieren mucha contundencia.

Las gyozas a la plancha, con el relleno de cerdo y verduras que casi se transparenta a través de la envoltura, están cocinadas con tal sutileza que puedes diferenciar todos sus ingredientes.

Una maravilla comer este plato cuando lo han hecho en el día, como es el caso.

Una de las estrellas de la carta son las brochetas, preparadas en una robatta o barbacoa de carbón (conviene asomarse a la cocina).

hh6La de pollo marinado con wasabi natural es excelente y la de anguila no tiene nada que ver con ninguna  otra que hayamos probado por su textura, ni rasposa ni chiclosa, y gusto, sencillamente impresionante.

De postre, dorayaki de judía verde y chocolate. Sí, el favorito de Doraemon.hh7En Hattori Hanzo se está bien y se come mejor. Recibes muchos estímulos positivos, se basa en un concepto que han sabido configurar adecuadamente, el servicio es tan desenfadado como preciso, que es lo que corresponde, y la cocina te ofrece ‘el otro Japón gastronómico’ con garantías.

Adrián P. G.
Coordinador de Microplán Madrid
comunicacion@microplanmadrid.com

Precio medio: 25 – 30 € por persona.

Horario:

Lunes a jueves : 13:30 – 16:30 y 20:30 – 00:30 / Viernes y sábados: 20:30 – 1:30. Domingos cerrado.

Calle de Mesonero Romanos, 15.CalleMesonero

La anticomedia de Ignatius Farray

Anuncian que la función va a empezar en 3 minutos y justo entonces aparece en el escenario Ignatius Farray, también conocido como el Loco de las Coles o el Loco de los Melones, uno de los secundarios de La Hora Chanante, monologuista de bares y salas pequeñas, protagonista de la serie El fin de la comedia, director de cortometrajes y más cosas.

Para empezar, el cómico muestra su asombro porque le dejen actuar en el Bellas Artes. Bromea con las amigas de Teruel de su novia, presentes en el patio de butacas. Sigue entrando gente. Los saluda. Les asegura que no se han perdido nada. Nos promete que no habrá otro principio, ni un desarrollo más convencional, ni un final. Cada uno puede irse cuando quiera, aquello no va a mejorar. Muchos no nos vamos a reír, dice. Se subirá a la olas de las risas, del tamaño que sean, para aguantar. Por lo demás, no todo tiene por qué tener gracia.

La exmujer de Ignatius, Juan Echanove, Rosa Díez y una propuesta de saludo sexual que sustituya los apretones de manos protagonizan los framentos de monólogo elaborados. Lo demás va ocurriendo. Aguantar. Risas, muchas, y algunas caras de palo. Escatología sin cuarta pared. Se va una familia entera. Y más gente.

No hay final y ya no se va nadie. Ignatius saluda sexualmente al espectador con el que más ha interactuado. Se baja del escenario y sale de la sala con los fieles pisándole los talones. ¿La función ha sido algo así como el ensayo de un monólogo de Leo Bassi? Algo así.

Por nuestra parte, nos hemos dedicado a aguantar y a reír.

Hasta el 17 de enero de 2015. 15 € patio de butacas y delantera anfiteatro. 10 € resto anfiteatro.

Horario:

Sábado 13 de diciembre y sábado 17 de enero: 23:00.

Teatro Bellas Artes, calle del Marqués de Casa Riera, 2.

BellasArtes