Archivo de la etiqueta: La Latina

La Latina + Erre que Erre

¡Nueva actividad para disfrutar de lo mejor de Madrid! Vente de visita guiada por el castizo y jaranero barrio de La Latina y métete un aperitivo suculento donde corresponde, en un establecimiento fetén de la Cava Baja.

Domingo 25 de febrero, 12:00 y 18:00 · La Latina + Erre que Erre · 120 min. 15€. Incluye un vino tinto D.O. Rioja Crianza, un vino blanco D.O. Rueda, un refresco o una caña de cerveza (30 cl) + un rulo de cabra sobre tomate deshidratado con piñones y mermelada, un pincho de tortilla española con salsa casera especial o un zuccini relleno de camembert y espárragos verdes · En el barrio de La Latina vivió y creó instituciones Beatriz Galindo la Latina, la mujer más culta de la Castilla de finales del siglo XV y principios del s. XVI. En esta zona se hospedaban los comerciantes que venían a Madrid desde el sur, por eso hay muchas antiguas posadas. También hay casas ‘a la Malicia’, un invento de la picaresca madrileña, y restos de las murallas medievales de la ciudad, una torre del siglo XIV inclinada… Punto de encuentro: calle del Duque de Rivas, 1.

Imprescindible reserva:

Información e inscripciones: reservas@microplanmadrid.com o teléfono 695 97 29 37.

tortilla

Borja Merino

Sobre Erre que Erre

Roberto Lerma y Roberto García son los jóvenes fundadores de Erre que Erre, un proyecto de restauración que surgió con el propósito de conjugar la tradición y la innovación gastronómica en el barrio de La Latina. Luego llegó la expansión a Chamberí.

En el Erre que Erre de La Latina se apuesta por las raciones y, sobre todo, por los pinchos pintones y potentes de sabor. Y el sabor que se ofrece es el clásico de la cocina española con un toque moderno y divertido. Los pinchos se elaboran con tres tipos de pan diferentes: multicereal, con nueces y con pasas. Sobre esa base, se monta tortilla, roastbeef, anchoas del Cantábrico y boquerones, gulas, una amplia variedad de recetas para todos los públicos.

También amplia es la selección de vinos por copa y botella, en la que no faltan las referencias clásicas y otras más atrevidas para catadores curiosos. Vermús y destilados completan su propuesta líquida.

De postre, dos imprescindibles: el volcán de chocolate con helado de vainilla y el tiramisú 2.0 de fresa.

En la decoración, destacan los vinilos con iconos arquitectónicos de Madrid.

Anuncios

The Hat y la verdad de Madrid

La azotea del hostel The Hat, ubicada en lo que fue un palomar, permite disfrutar sosegadamente del último verano del año a huéspedes y visitantes.

Desde aquí se ve un corte noble del auténtico Madrid de los últimos cinco siglos. Tejas, muros de ceguera blanca,  la monumentalidad humilde de la colegiata de San Isidro (s. XVII), un aura de experiencia vivible.

La otra vista que ofrece la protagonizan la ampliación de 1950 de la antigua sala de alcaldes de casa y corte y cárcel de corte, posterior ministerio de Asuntos Exteriores (1636) y la torre de la iglesia de Santa Cruz (1902).

TheHat2Entre la clientela se distingue a varios ejemplares de la etnia paneuropea que conforman los modernos hacendosos: trabajan solos o agrupados de dos en dos en dibujos y manualidades variadas, teclean o leen. Pero hay de todo y de todas partes, como corresponde.

TheHat3 Los precios en la azotea de The Hat no son nada disparatados, como ocurre en lugares semejantes. Damos fe de que el pincho de tortilla de patatas cremosa es un pincho de tortilla de patatas cremosa y vale lo que cuesta. Tostas, ibéricos, quiches y tartas completan la oferta gastronómica.

Una barra interior convoca a volver también con frío. Es el espacio donde en The Hat se organizan exposiciones y actuaciones musicales, además de en el vestíbulo.

Horario:

Lunes a viernes: 18:00 – 00:00  / Sábados y domingos: 13:00 – 00:00.

Calle Imperial, 9.

the hat

Ana Blasco, fundadora de WOM y latinera empedernida

Organiza viajes culturales para mujeres (pero hombres pueden acompañarlas) con espíritu aventurero por todo el mundo, Madrid incluido, a través de la agencia online que ha fundado y dirige, WOM. Es madrileña y se define como madrileñista. La hemos enfrentado en Twitter a nuestro #TestMPM y este ha sido el resultado. Con todos ustedes: ¡Ana Blasco!

Microplán Madrid: Por lo que representan en tu experiencia de Madrid, ¿te quedas con Lavapiés, Malasaña o La Latina?

Ana Blasco: El barrio es el barrio, por lo que creo que me quedo con La Latina y sus domingos por la mañana.

MPM: Vamos a la barra a pedir por ti… ¿Caña, vermú o vino?

AB: Para esos domingos latineros, vermú sin dudarlo. Y si puede ser en barra de estaño, ¡mejor!

MPM: ¿Terraceas en azoteas, en antiguos patios interiores o a pie de calle?

AB: Soy adicta a cualquier tipo de terraza, pero las azoteas y ver el mundo desde las alturas me pierden.

MPM: ¿Callos, bacalao rebozado o bocadillo de calamares?

AB: Diría que el bocata de calamares, pero es pensar en el bacalao de La Revuelta y ¡buufff, estamos en un aprieto!

MPM: ¿Frecuentas más el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía o el Museo Thyssen?

AB: Como arqueóloga y egiptóloga, soy más del Museo Arqueológico Nacional.

MPM: Dos preguntas abiertas para terminar. Una: ¿Qué crees que ha hecho Madrid por ti?

AB: Darme un punto de referencia al que volver. Por mucho que viaje y de vueltas, siempre me quedará Madrid.

MPM: Y dos: ¿Qué es lo último que has hecho en Madrid?

AB: Una quedada viajera WOM: taller de decoración de cerámica, vermú, picnic y sesión de coaching en el Retiro, ¡genial!logo_wom_7

Se cierra otro capítulo de la historia de Madrid

Nos ha apetecido colocar como imagen destacada de esta entrada de nuestro blog la de una bodega y taberna, La Ardosa de Chamberí, de principios del siglo XX, que merece un vistazo, una crítica y una mención como barra de las buenas: es todo un microplan en sí misma, pero hoy la convocamos como ejemplo de lo poco que queda de un Madrid castizo sin caspa, el que más nos gusta.

Desde los años 60 han desaparecido de nuestras calles centenares de tabernas, casas de comidas y bodegas tradicionales. La mayoría provenía del siglo XIX y de la primera mitad del XX; algunas tenían un origen incluso anterior.

Se conservaban y yuxtaponían en ellas, además de las vivencias, el habla y las costumbres de diferentes generaciones de madrileños, barras de estaño y madera de nogal, roble o caoba labradas a mano, espejos, relojes, saturadoras o grifos realizados con materiales y técnicas de los que eran un documento vivo.

Taberna Eugenio Humanes EmbajadoresComo sucedió con la taberna de Eugenio Humanes (foto de arriba) de la calle de Embajadores, fundada a finales del s. XIX y desmantelada a principios de los 90 o con Casa Ramón (la siguiente foto, claro), que abrió sus puertas de la calle Echegaray a principios del siglo XX y las cerró (¿para siempre? ¿Alquilamos?) casi 100 años después, la taberna y restaurante Casa Domingo Nieva (1940-2014), situada en la calle de Toledo, no ha resistido el paso del tiempo y los avatares de sus propietarios, y el cese de su actividad nos ha dejado sin un trocito de historia madrileña con el que interactuar.

Casa Ramón Barrio LetrasSiempre recordaremos el cocido que servían en el comedor del piso de arriba, el que había mantenido el estilo original del local y… ¡el autógrafo de don Pimpón que colgaba de una de sus paredes!Don Pimpón La Latina