Todas las entradas por Microplán Madrid

Microplán Madrid es un proyecto de difusión cultural y organización de visitas guiadas en Madrid.

DAME TODO LO QUE TENGO. Entresijos y Gallinejas Ediciones

ACTUALIZACIÓN 8 de abril de 2024

Próximos movimientos con el libro de marras:

Sábado 20 de abril de 2024: estaré firmando ejemplares de la segunda edición de DAME TODO LO QUE TENGO en la Feria del Libro de Orcasitas, plaza de la Asociación s/n., entre las 11:00 y las 13:30.

Domingo 21 de abril de 2024 a partir de las 12:00: guiaré una visita por Lavapiés y el barrio de las Letras en la que quienes asistan podrán conocer escenarios y personajes que aparecen en la segunda edición de DAME TODO LO QUE TENGO. El precio de la actividad es el mismo que el del libro (17,95 €) y cada participante se llevará un ejemplar dedicado. Imprescindible reserva por email pasatemadrid@microplanmadrid.com o WhatsApp 695 97 29 37.

Jueves 16 de mayo de 2024 a las 18:30: presentación y coloquio sobre DAME TODO LO QUE TENGO con la participación de Paco Poyato, que interpretará a la guitarra y voz sus versiones de temas relacionados con Madrid en la biblioteca José Saramago, avda. Monforte de Lemos, 38.

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ACTUALIZACIÓN 19 de diciembre de 2022

La primera edición de DAME TODO LO QUE TENGO. Entresijos y Gallinejas Ediciones se ha agotado. Ha sido reimpreso dos veces a lo largo de un año y ahora he decidido que ha llegado en momento de relanzarlo en una segunda edición real, con una nueva cubierta, un nuevo prólogo y un nuevo texto que pertenece a ese libro tanto como los que lo han conformado inicialmente, UNA RELACIÓN ESTABLE.

En mayo de 2023 empezará la preventa de la mencionada segunda edición con 50 ejemplares firmados, dedicados y sin gastos de envío.

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Hola por aquí. Soy Adrián Pinar (Hortaleza, Madrid), licenciado en Historia. Creé y coordino el proyecto de difusión cultural MICROPLÁN MADRID. A finales de 2021 publiqué mi primer libro de ficción como único autor, titulado DAME TODO LO QUE TENGO. Entresijos y Gallinejas Ediciones. He colaborado en diferentes medios de comunicación analógicos y digitales como redactor de textos sobre historia y cultura y como escritor de relatos.

Sinopsis de DAME TODO LO QUE TENGO. Entresijos y Gallinejas Ediciones.

Muji y el Cuervo han vuelto a su barrio de MADRID porque su barrio es su barrio. En Arganzuela empezaron a realizar sus colaboraciones culturales punk y ácratas y han decidido retomar lo suyo allí y hacer justicia al innombrable y ANTINARCISISTA no arte.

También Abel creció en Arganzuela, aunque no tiene la sensación de saber gran cosa de en qué consiste ese entorno, antes de mudarse con sus padres a Chamberí. Es nieto de un mecánico agrícola que emigró a Madrid y consiguió hacerse un hueco en la ciudad partiendo de una INFRAVIVIENDA situada en lo alto de un edificio de la calle Santa Isabel. Los padres de Abel forman parte de la ÉLITE política e intelectual de la ciudad en la sombra y él siente que eso le ha dado algunas ventajas, pero también lo ha anestesiado.

Un ático de la calle Santa Isabel es el punto USTED ESTÁ AQUÍ que ha elegido para su vida Sandra, una poeta y aceleradora de startups que escribe en la plataforma social Reddit reflexiones sobre sí misma, sus trabajos, sus citas y la libertad que se puede permitir. En un banco del barrio de Salamanca, Rosana, una veinteañera simpatizante de la extrema derecha, se busca de forma análoga en palabras, en su caso en las de las notas que escribe en su móvil y que inspiran las letras de su proyecto de TRAP.

Carlos y Txus se conocen de toda la vida, pero nunca han tenido una conversación de verdad hasta que coinciden, poco antes de la cena de Nochebuena, en el banco de un parque de su barrio ULTRAPERIFÉRICO del distrito de Hortaleza. Uno es periodista y el otro un músico EXYONQUI. Hablan del pasado y el presente desde sus experiencias comunes y sus diferentes puntos de vista.

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Estos son algunos de los personajes de un libro sin antecedentes, un texto de NARRATIVA CONTEMPORÁNEA LIBRE que puede definirse o indefinirse como una novela que se rompe y se rehace a sí misma en relatos interrelacionados temática y geográficamente. En esta obra no se entrecruzan quienes se manifiestan en ella, sino sus visiones de lo que ha pasado recientemente y está pasando ahora. La mediocridad, el cansancio moral asumido o rechazado por las diferentes clases medias actuales, las libertades de las que se compone la LIBERTAD, la influencia de las SUBCULTURAS en la cultura, las vinculaciones locales e HIPERLOCALES de la gente o la participación de diferentes individuos en el MERCADO DE LA PERSONALIDAD de una gran ciudad como el Madrid de hoy son varios de los asuntos que aparecen y desaparecen en una obra sorprendente, intensa y ágil a su manera, escrita en el lenguaje COLOQUIAL de sus protagonistas con sus giros propios y sus giros contagiados.

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Entrevista para el periódico digital MADRID ES NOTICIA sobre algunos aspectos de Dame todo lo que tengo.

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¿Cómo comprar el libro?

DAME TODO LO QUE TENGO. Entresijos y Gallinejas Ediciones se distribuye de diferentes formas, las convencionales y otras más divertidas que incluyen un encuentro con el perpetrador de la cosa y una dedicatoria en la cosa. La segunda edición tendrá un precio de 17,95 €. Pues eso, ¿cómo hacerse con el libro en cuestión?:

· Ponte en contacto conmigo (sigo siendo Adrián) a través del email pasatemadrid@microplanmadrid.com, mensajes directos en las redes sociales de Microplán Madrid @microplanmadrid o por WhatsApp en el 695 97 29 37 y te envío el libro sin gastos de envío a la dirección que me indiques.

Los Ferroviarios de Arganzuela

Desde finales del siglo XIX empezaron a construirse en Madrid colonias de viviendas que huían del modelo de construcción vertical y hacinamiento humano (ahora vivir en una corrala es guay, pero cuando había en ellas un único aseo para 80 o 125 o 200 personas, ¿qué tal?) que se estaba imponiendo, sobre todo, en el centro de la ciudad, para ensayar un urbanismo más higiénico, amable con sus habitantes y conectado con la naturaleza.

El clásico ejemplo de aquellas intentonas es la Ciudad Lineal de Arturo Soria, de la que queda más memoria que rastro, pero algo hay. La fascinante colonia Madrid Moderno (te quiero para siempre si me dejas vivir contigo allí), con sus hotelitos neomudéjares y modernistas (a la madrileña), iniciada por impulso del arquitecto Julián Marín , es otro ejemplo.

En 1911 se promulgó la primera ley de Casas Baratas en España para promover la edificación de microbarrios con el mismo enfoque orientados, en principio, a la mejora de las condiciones de vida de las clases populares, aunque en la práctica numerosos terratenientes especuladores aprovecharon las facilidades que se ofrecían para urbanizar suelo que ya era suyo o que se apresuraron a acaparar, chivatazos mediante, y construyeron chalés inasequibles para la mayoría de madrileños (Cruz del Rayo, El Viso). Hecha la ley, puestos en danza los solares.

Durante la primera mitad de los años 20, en la época del dictador Miguel Primo de Rivera, se promulgaron leyes que buscaban promover el agrupamiento corporativo y el encuadramiento social. Dos de estas leyes fueron las de Casas Baratas y Casas Económicas. Estas legislaciones tenían como objetivo proporcionar viviendas asequibles a ciertos grupos de trabajadores, incluidos los ferroviarios, y mejorar así sus condiciones de vida. En base a estas leyes, se construyeron colonias para diferentes sectores de trabajadores, incluyendo la colonia de Ferroviarios, que fue diseñada y levantada por el arquitecto Francisco Alonso Martos entre los años 1923 y 1926 en el barrio de Arganzuela, en Madrid.

La colonia de Ferroviarios, ubicada en las actuales calles Alonso Martos y Tomás Bretón, fue un proyecto que permitió proporcionar viviendas asequibles a los trabajadores ferroviarios y sus familias. Estas viviendas formaban parte de un esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de los empleados del sector ferroviario, quienes desempeñaban un papel esencial en el desarrollo del transporte y la industria en España. El trabajo del arquitecto Francisco Alonso Martos, reconocido a través del nombre de una de las calles, fue una contribución valiosa para el bienestar de los ferroviarios y un ejemplo de cómo las políticas de agrupamiento corporativo y encuadramiento social buscaron mejorar la calidad de vida de ciertos grupos de trabajadores en la época de Primo de Rivera. Estos esfuerzos de vivienda social también tuvieron un impacto positivo en la urbanización y desarrollo de la zona de Arganzuela en Madrid.

Como hasta los años 80 el Ayuntamiento de Madrid no decidió catalogar y promover la conservación de las colonias históricas del municipio, ha habido cambios por aquí, recrecimientos por allá y disparates varios por acullá en esta y en todas, pero lo que queda merece ser visto y revisto.

Fotos y texto: Adrián P. G.
Fundador y coordinador de Microplán Madrid.
Autor de Dame todo lo que tengo.

Adriana Alcol es Malasaña

Adriana Alcol es coruñesa de nacimiento y su tierra le tira lo que más, pero también es malasañera vocacional. Su barrio de acogida en Madrid le ha inspirado el blog Esto es Malasaña y es uno de los escenarios principales de Minutos Impares, su primera novela, un texto fluido, sólido y evocador que te recomendamos de verdad de la buena.

Microplán Madrid: Quédate con uno de estos barrios de Madrid: Malasaña, Canillas o Chamberí.

Adriana Alcol: Te responderé como buena gallega que soy que depende para qué. Malasaña es mi barrio y lo siento como mi casa; de él me gusta especialmente sentir que es como estar en un pueblo en medio de una gran ciudad y que a pesar de que tiene unos cuantos «peros», lo sigo queriendo igual. Canillas es el barrio de mi familia materna y durante el año 2015 viví allí durante una temporada en un pequeño apartamento cerca del Palacio de Hielo; de él adoro los recuerdos de la infancia, los bares que te sirven un vino y una tapa bien generosa a precios populares, que puedes hacer la compra en pequeños comercios y mercados que tienen productos de calidad y que no te dejan temblando la cuenta bancaria y sobre todo, me gusta esa vida de barrio que nunca ha perdido y la tranquilidad que me transmite. Y Chamberí es uno de esos barrios que disfruto como visitante, que me gusta especialmente de día y que no diría que no a vivir durante una temporada en una de esas casas con balcones que tiene frente a la plaza de Olavide.

MPM: En barra, ¿caña, vermú o vino?

AA: Siempre vino y a ser posible, godello.

MPM: ¿Eres de terraceo en azoteas, en patios interiores o a pie de calle?

AA: A pie de calle, y si puedo elegir, me encanta la terraza de el bar Gato en la plaza Dos de Mayo (que además, tiene un godello delicioso).

MPM: ¿Callos a la madrileña, bacalao rebozado o bocadillo de calamares?

AA: Llevo una dieta vegetariana desde 2016, pero si me lo hubieses preguntado antes de esa fecha, habría escogido el bocadillo de calamares.

MPM: ¿Dónde es más fácil que nos encontremos contigo, en el Prado, el Reina Sofía o el Thyssen?

AA: Creo que es más factible que me encuentres en pequeñas salas de exposiciones que en grandes museos, pero entre estos tres me quedaría con el Thyssen.

MPM: ¿Qué crees que ha hecho Madrid por ti?

AA: Creo que venir a vivir a Madrid en el año 2012 fue una decisión maravillosa; me abrió las puertas a llevar a cabo muchos proyectos que en mi cabeza solo eran sueños y que aquí poquito a poco se han ido haciendo realidad. Le recomendaría a todo el mundo que vive en una ciudad pequeña que disfrute al menos durante unos años de la vida en una ciudad grande y aunque la verdad es que en este momento de mi vida mi mayor deseo es poder regresar a A Coruña, sé que siempre voy a recordar esta etapa como una de las más bonitas que he podido experimentar. Siento que Madrid es una ciudad que me ha acogido y me ha abrazado desde el minuto uno que puse un pie en ella y por eso siempre le voy a guardar un cariño inmenso.

MPM: ¿Qué es lo último que has experimentado en Madrid?

AA: El pasado mes de noviembre presenté en Malasaña mi primera novela corta, Minutos impares, y esa sensación de sentirme arropada por mi gente y por mi barrio es algo que no voy a olvidar jamás. Madrid es una ciudad que desde fuera se puede ver como un lugar donde la gente siempre parece tener prisa, pero no es cierto, o al menos no siempre; Madrid es una ciudad que cuando aprendes a disfrutarla, te da experiencias maravillosas.

 

La fábrica de baterías del inventor del submarino Isaac Peral en Madrid

Google se hizo en 2014 con los dos edificios de una antigua central térmica que además albergaron una innovadora fábrica de acumuladores eléctricos o baterías ideada por el militar de la Marina e inventor Isaac Peral en el Madrid de finales del siglo XIX. Tecnología punta absoluta de la época.

La fábrica de Isaac Peral en 1900 aproximadamente

El campus de Google en Madrid pretende ser un aglutinador de talento que favorezca la innovación colaborativa e impulse proyectos de startups. ¿Qué tal estará funcionando el asunto y a quién beneficiará? De momento, veamos qué se hizo con el talento de Isaac Peral.

La fábrica pionera de Isaac Peral, conocido sobre todo por ser el inventor del submarino, fue fundada en 1892 y tuvo su sede en los actuales números 7 y 9 de la calle Mazarrero, en el barrio Imperial, entre las Vistillas y el río Manzanares. Se trata de edificios industriales neomudéjares con algún anticipo racionalista, obra de Celestino Aranguren Alonso, que fueron luego reformados por Alfonso Fungairiño en 1934, Carlos Aguayo en 1998 y María José Valverde en 1999.

El acumulador Peral, la batería diseñada por el genio de Cartagena (Murcia) fue clave para el funcionamiento del submarino y diferentes máquinas industriales. A pesar de su relevancia inmediata, las autoridades españolas de la época dilapidaron el capital inventivo de Isaac Peral y la patente de la batería acabó en manos del belga Tudor. Tampoco el submarino se desarrolló en España, sino en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania.

Texto y fotos de Adrián Pinar
Coordinador de Microplán Madrid
Autor de Crónicas del Madrid Prohibido pasatemadrid@microplanmadrid.com

La era de trilla de Hortaleza

En los distritos de la periferia de Madrid hay barrios que fueron pueblos hasta mediados del siglo XX y, si te fijas, se nota. Se nota que antiguos pueblos como Villa de Vallecas, los Carabancheles, Vicálvaro, Canillejas u Hortaleza tienen un carácter diferenciado que se hace patente en un patrimonio histórico singular que en general, por desgracia, no se pone en valor y ha sufrido numerosas amputaciones.

El distrito de Hortaleza engloba barrios que pertenecieron a los precedentes municipios de los pueblos de Hortaleza y Canillas. Ambas localidades nacieron en la Edad Media en el contexto de la Reconquista.

Vente, vamos a la periferia sur del pueblo de Hortaleza en un momento concreto, mediados del siglo XVIII. Llegando desde Madrid por el Camino de Hortaleza a esta población se observa una colina a cuyo pie hay arroyuelos. Levantando la vista aparecen quintas de recreo y agropecuarias de nobles que ocupan las laderas y parte de la cima, donde también se arracima el escaso y sencillo caserío del lugar.

La quintas principales del sur de Hortaleza eran entonces la de los duques de Alburquerque, que pasaría enseguida al marquesado de Santa Cruz de Mudela vía matrimonio y que ocupaba el terreno donde hoy se ubica el parque de Clara Eugenia, y la de los Duques de Frías, situada en el actual parque de la Huerta de la Salud.

Como hemos indicado, estas fincas servían para el recreo palaciego de los nobles titulares y sus invitados, pero también contaban con explotaciones agropecuarias. Al oeste de la quinta de los Alburquerque y Santa Cruz, en las calles conocidas hoy como barrio de Orisa, quedan vestigios de aquella función, como restos de una antigua noria o de lo que vas a ver ya mismo, una era de trilla, la única que sobrevive en el municipio de Madrid.

No sé cómo lo ves tú, a nosotros nos parece entre increíble y demencial que se permita la utilización de la era como aparcamiento. Por supuesto, no hay ningún cartel explicativo sobre la era ni la noria ni nada de nada. Si ocurre, lo de la ausencia de relato, con elementos constitutivos de la Historia de Madrid como las Casas a la Malicia, quién iba a esperar otra cosa tan lejos del centro de la ciudad.

Un día en el Norte de Madrid

Tienes un día para ti y quieres llenarlo de disfrutes variados. Es un día, no puedes alejarte demasiado. Pues si miras al norte de Madrid, encontrarás mucho que hacer sin recorrer demasiados kilómetros.

Mañaneo serrano

Madruga que hay planes y más planes. Enfila hacia la Sierra Norte de Madrid y en una hora podrás empezar a hacer una de las rutas de senderismo o en bici habilitadas en el valle del Lozoya, la Sierra de la Cabrera, la Sierra del Rincón o el Valle del Jarama. Riqueza paisajística, frescor y bonitos pueblos van a maravillarte los ojos: Bustarviejo, Navalafuente, Rascafría, Navarredonda, Torrelaguna, Patones, Buitrago de Lozoya y sus alrededores merecen el desplazamiento por sí solos.

Es verdaderamente impresionante el desglose del patrimonio natural e histórico artístico de la Sierra Norte de Madrid. Para no cansarte a base de exhaustividad, citaremos tan solo que aquí puedes visitar el abedular de Canencia, el bosque mixto de hayas y robles del monte de El Chaparral, el Monasterio del Paular, el Pontón de la Oliva… Por supuesto, todo ello es inabarcable en una sola visita. Te recomendamos que selecciones una ruta guiada por tu tipo de campo preferido y un pueblo cercano para la mañana de tu día norteño.

Sierra norte madrid

De comer, arroz

En el camino de vuelta a Madrid capital, te proponemos degustar un arroz de los buenos. Hay una arrocería en Alcobendas, con sedes también en Montecarmelo y Tres Cantos, que es parada obligatoria en el Norte de Madrid. Te hablamos de Arrocería Formentera, donde es imprescindible pedirse un arroz, por supuesto, y donde también clavan platos de pescado como el atún de almadraba o la fritura variada y carnes como el solomillo de vaca vieja o el Rib Eye de lomo alto.

Pero dale al arroz, haznos caso, hay muchas opciones como el arroz negro con chipirones, el arroz a banda, el meloso de boletus y rape o el meloso de carabineros que vas a gozar hasta el último grano. También disponen de servicio a domicilio, por cierto.

Bajar la comida en un parque forestal

Se impone un paseo para favorecer la digestión, y para ello te señalamos el parque forestal de Valdebebas-Felipe VI, en el distrito de Hortaleza. Es muy curiosa su silueta, que representa a un gran árbol. Su extensión aproximada es de 470 hectáreas, divididas es diferentes áreas mayoritariamente forestales.

La zona central es el corazón del entorno. Se subdivide en los denominados espacios de Copa y Campo Abierto, que representan la mayor superficie del parque forestal. Incluye ámbitos de carácter jardinero que tienen una finalidad vertebradora, al servir de orientación dentro del mismo, y que aportan carácter debido a su singularidad. Se trata del Laberinto (con una estructura central de madera en forma de espiral ascendente y un mirador), del Arboreto (donde de cinco cubetas afloran islas con formaciones vegetales) y de las Terrazas (superficie compuesta por una serie de plataformas ajardinadas con desarrollo en cascada descendente hacia el río).

El Parque El Capricho

Avanzada la tarde, hay tiempo todavía para pasarse por el barrio de la Alameda de Osuna, en el distrito de Barajas. En él hay dos hitos monumentales a no perderse. El más conocido es el Parque El Capricho, uno de los más bonitos e interesantes de todo Madrid. Es un parque histórico, construido entre 1787 y 1839 por encargo de la duquesa de Osuna. Tiene los aires neoclásico y romántico que le corresponden por la época en la que se creó, si bien es este segundo estilo el más presente por ser quizá más acorde a la personalidad de la duquesa. La noble quiso tener un espacio de recreo a las afueras de Madrid y para ello ordenó la edificación de un palacio en la Alameda con su ajardinamiento correspondiente. El conjunto abarca una extensión de 14 hectáreas en los cuales se suceden placeres estéticos como los que procuran el Casino de Baile, el Laberinto, el estatuario y las fuentes y la propia naturaleza, a la que desde el proyecto original se le permitió expresarse en grandes espacios sin una excesiva intervención del hombre para encarrilarla.

En el Parque El Capricho, cerca del Palacio, hay un búnker de la Guerra Civil que albergó durante la contienda el Cuartel General de la Defensa de Madrid. Es visitable, pero hay que reservar plaza con mucha antelación.

¿Un castillo en Madrid, Madrid?

Por último, queremos hablarte de un secreto de Madrid que te va a sorprender: en el municipio capitalino hay un castillo del siglo XV, el castillo de la Alameda.

Construido como castillo señorial, ha sufrido diferentes transformaciones a lo largo de los siglos.  Originalmente se ubicaba entre las aldeas medievales de la Alameda y Barajas. Su primer propietario fue el Señor de Barajas, Juan Zapata, para quien tenía una función militar además de residencial. En el XVI se convierte en un palacio renacentista de recreo de diferentes aristócratas madrileños. También le afectó la Guerra Civil, periodo en el que fue empleado como fortín del bando republicano. En el entorno se conserva un nido de ametralladoras.

Un día bien completo, ¿no? Próximamente, más madrileñadas.

Un día en el Norte de Madrid

Tienes un día para ti y quieres llenarlo de disfrutes variados. Es un día, no puedes alejarte demasiado. Pues si miras al norte de Madrid, encontrarás mucho que hacer sin recorrer demasiados kilómetros.

Mañaneo serrano

Madruga que hay planes y más planes. Enfila hacia la Sierra Norte de Madrid y en una hora podrás empezar a hacer una de las rutas de senderismo o en bici habilitadas en el valle del Lozoya, la Sierra de la Cabrera, la Sierra del Rincón o el Valle del Jarama. Riqueza paisajística, frescor y bonitos pueblos van a maravillarte los ojos: Bustarviejo, Navalafuente, Rascafría, Navarredonda, Torrelaguna, Patones, Buitrago de Lozoya y sus alrededores merecen el desplazamiento por sí solos.

Es verdaderamente impresionante el desglose del patrimonio natural e histórico artístico de la Sierra Norte de Madrid. Para no cansarte a base de exhaustividad, citaremos tan solo que aquí puedes visitar el abedular de Canencia, el bosque mixto de hayas y robles del monte de El Chaparral, el Monasterio del Paular, el Pontón de la Oliva… Por supuesto, todo ello es inabarcable en una sola visita. Te recomendamos que selecciones una ruta guiada por tu tipo de campo preferido y un pueblo cercano para la mañana de tu día norteño.

Sierra norte madrid

De comer, arroz

En el camino de vuelta a Madrid capital, te proponemos degustar un arroz de los buenos. Hay una arrocería en Alcobendas, con sedes también en Montecarmelo y Tres Cantos, que es parada obligatoria en el Norte de Madrid. Te hablamos de Arrocería Formentera, donde es imprescindible pedirse un arroz, por supuesto, y donde también clavan platos de pescado como el atún de almadraba o la fritura variada y carnes como el solomillo de vaca vieja o el Rib Eye de lomo alto.

Pero dale al arroz, haznos caso, hay muchas opciones como el arroz negro con chipirones, el arroz a banda, el meloso de boletus y rape o el meloso de carabineros que vas a gozar hasta el último grano. También disponen de servicio a domicilio, por cierto.

Bajar la comida en un parque forestal

Se impone un paseo para favorecer la digestión, y para ello te señalamos el parque forestal de Valdebebas-Felipe VI, en el distrito de Hortaleza. Es muy curiosa su silueta, que representa a un gran árbol. Su extensión aproximada es de 470 hectáreas, divididas es diferentes áreas mayoritariamente forestales.

La zona central es el corazón del entorno. Se subdivide en los denominados espacios de Copa y Campo Abierto, que representan la mayor superficie del parque forestal. Incluye ámbitos de carácter jardinero que tienen una finalidad vertebradora, al servir de orientación dentro del mismo, y que aportan carácter debido a su singularidad. Se trata del Laberinto (con una estructura central de madera en forma de espiral ascendente y un mirador), del Arboreto (donde de cinco cubetas afloran islas con formaciones vegetales) y de las Terrazas (superficie compuesta por una serie de plataformas ajardinadas con desarrollo en cascada descendente hacia el río).

El Parque El Capricho

Avanzada la tarde, hay tiempo todavía para pasarse por el barrio de la Alameda de Osuna, en el distrito de Barajas. En él hay dos hitos monumentales a no perderse. El más conocido es el Parque El Capricho, uno de los más bonitos e interesantes de todo Madrid. Es un parque histórico, construido entre 1787 y 1839 por encargo de la duquesa de Osuna. Tiene los aires neoclásico y romántico que le corresponden por la época en la que se creó, si bien es este segundo estilo el más presente por ser quizá más acorde a la personalidad de la duquesa. La noble quiso tener un espacio de recreo a las afueras de Madrid y para ello ordenó la edificación de un palacio en la Alameda con su ajardinamiento correspondiente. El conjunto abarca una extensión de 14 hectáreas en los cuales se suceden placeres estéticos como los que procuran el Casino de Baile, el Laberinto, el estatuario y las fuentes y la propia naturaleza, a la que desde el proyecto original se le permitió expresarse en grandes espacios sin una excesiva intervención del hombre para encarrilarla.

En el Parque El Capricho, cerca del Palacio, hay un búnker de la Guerra Civil que albergó durante la contienda el Cuartel General de la Defensa de Madrid. Es visitable, pero hay que reservar plaza con mucha antelación.

¿Un castillo en Madrid, Madrid?

Por último, queremos hablarte de un secreto de Madrid que te va a sorprender: en el municipio capitalino hay un castillo del siglo XV, el castillo de la Alameda.

Construido como castillo señorial, ha sufrido diferentes transformaciones a lo largo de los siglos.  Originalmente se ubicaba entre las aldeas medievales de la Alameda y Barajas. Su primer propietario fue el Señor de Barajas, Juan Zapata, para quien tenía una función militar además de residencial. En el XVI se convierte en un palacio renacentista de recreo de diferentes aristócratas madrileños. También le afectó la Guerra Civil, periodo en el que fue empleado como fortín del bando republicano. En el entorno se conserva un nido de ametralladoras.

Un día bien completo, ¿no? Próximamente, más madrileñadas.

Gandia: una ciudad con historias

Más allá de los atractivos turísticos de Gandia (es el nombre oficial, olvídate de la tilde) y de esa playa que hace las delicias de los bañistas, Gandia es una ciudad con historias. Las que tú escribes cuando disfrutas de esos baños en el Mediterráneo, de los momentos compartidos con tus familiares o amigos, de los paseos por la ciudad y, en definitiva, de tus vivencias en Gandia mientras disfrutas de tus merecidas vacaciones. Pero también las que hablan de familias influyentes, de personas delicadas y de un pasado que se remonta al paleolítico.

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Conociendo a la familia de los Borja

La historia de Gandia alcanza su relevancia en el siglo XIV, cuando Alfons el Vell eleva la villa de Gandia a la categoría de Ducado, comenzando la construcción del Plan Ducal que en parte ha llegado hasta nosotros. Es precisamente en el Palau Ducal donde los duques Borja residieron y en tu visita descubrirás donde nacieron y vivieron muchos de sus descendientes. Nada más entrar te sorprenderá su patio pero no te quedes ahí y sube esas escaleras que te llevarán a estancias tan interesantes como la Galería Dorada o el salón de las Coronas. Una visita más especial si realizas la visita guiada nocturna (20:30 horas).

Una opción muy interesante es disfrutar de actividades tan singulares como El Tast de la Duquessa, unas jornadas gastronómicas maridadas con cerveza artesanal, ver una película en el patio del Palacio Ducal, o cenas borgianas a ritmo de jazz en directo (24 de julio y 21 de agosto).

Guarda fuerzas porque debes también pasear por el casco antiguo para admirar monumentos tan importantes como La Colegiata de Santa María, el convento de las Esclavas o el Convento de Santa Clara… Un paseo que te hará recordar aquellos tiempos en los que la familia de los Borja paseaba por estas calles.

La joven más delicada de Gandia

Eres más delicada que La Delicà de Gandia”. Esta frase hoy no te suena pero Gandia es una ciudad con historias y la Delicà de Gandia es una de ellas, como demuestra esa frase que se suele decir en la zona para criticar a personas que son demasiado escrupulosas o tiquismiquis.

Según la leyenda, a esta mujer que vivía en Gandia le cayó un pétalo de jazmín en la cabeza y se murió. Esa es la historia que circuló por la ciudad pero, en realidad, ese pétalo del jazmín que le había caído pertenecía a uno de los ornamentos del rosetón de la Colegiata de Gandia. Este pétalo de “jazmín” que impactó en su cabeza pesaba más de 400 kilos. Desde este momento, se empezó a extender la leyenda sobre esta joven que era tan delicada que le mató un sólo pétalo de una flor.

La cueva donde empezó todo

En tus días en Gandia encontrarás la ‘Capilla Sixtinadel paleolítico: la cueva del Parpalló. Se trata de uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Europa porque allí habitaron algunos de los primeros Homo sapiens que llegaron a la zona. Además, es el santuario prehistórico más importante de la religión mediterránea peninsular. Su importancia es tal que no debes perderte su visita, y más si te apetece respirar aire puro de la montaña.

El castillo de Bairen, el origen de Gandia

Situado en lo alto de una colina, el castillo de Bairen es el primer edificio relevante de la ciudad y, alrededor de esos muros ocurrieron muchas historias. La más significativa es que la crónica de Jaume I relata como, tras pactar con el alcaide de esta plaza la rendición del castillo en un plazo de siete meses, el rey exigió como prueba de confianza que el musulmán le entregara como rehenes a su hijo y dos sobrinos.

El alcaide no cedió en este punto, pero ofreció al monarca cristiano una declaración jurada del pacto y la cesión de la torre albarrana, por lo que Jaume I decidió aceptar el trato. Una vez finalizado el plazo el rey volvió al lugar y el alcaide cumplió con su palabra entregándole el castillo.

Su visita no es solo interesante por la historia que encierra sino también porque las vistas son increíbles.

Gandia es una ciudad con historias y tú también debes dejar la tuya mientras disfrutas de esas tan merecidas vacaciones.

Gandia-ciudad-historias

Post patrocinado.

El Renacimiento de La Tristura

Ha sido estremecedor en el mejor sentido volver al teatro. Ver la Sala Verde de los Teatros del Canal con aforo reducido y los palcos sin ocupar es descorazonador, pero aun así.

Muy interesante la obra Renacimiento de la compañía La Tristura. Es metateatro diferente (más bien metatramoya), y te lleva a momentos destacados de los últimos 45 años, los del último periodo democrático de España, sin moverte del presente más presente. Se muestra en el escenario reflexiones sobre el fluir de la sociedad desde la intrahistoria de un grupo de técnicos de un teatro. Identidad y crisis, construcción individual y colectiva son los vectores de la función. Encontramos en el texto y la dirección varios y variados aciertos y algún problema de ritmo.

Aplauso fuerte para l@s imbéciles (poc@s, pero l@s ha habido) que se quitaron la mascarilla durante el espectáculo. Sí, es obligatorio llevarlas puestas. Y si queremos que sigan subiéndose telones y que no se bajen los que ya se han subido, hay que hacer las cosas bien.

Hasta el 12 de julio.
Entradas: entre 7,50 € y 15,50 €.
Horario: Consultar sala.
Teatros del Canal, calle Cea Bermúdez, 1.

Ya se ve Cádiz desde Madrid

Y entonces pudimos salir de Madrid… Los habitantes de la capital ya nos movemos más allá de los límites de nuestra comunidad autónoma. La evolución de la epidemia de Covid-19, según los datos recogidos por las autoridades sanitarias autonómicas y difundidos por las autoridades sanitarias estatales, así lo permite.

Nosotros vamos a seguir trabajando en nuestras cosas madrileñas por el momento, pero ya tenemos destino para la primera escapa veraniega: ¡Cádiz, espéranos! Es una de las provincias españolas que más ofrece al visitante, hemos ido, vuelto y revuelto. En este verano tan especial, toca pasarse por allí otra vez.

Mira, cuando se habla de Cádiz como lugar de vacaciones, enseguida salen a relucir playas como las de Bolonia en Tarifa, Zahara de los Atunes o Costa Ballena en Rota. Son una maravilla, lo sabemos por experiencia. Pero las vacaciones gaditanas de las que tenemos mejor recuerdo son las que pasamos en la propia capital de la provincia, en ese Cádiz puro y duro que muchos turistas pasan por alto. Vamos a compartir nuestras vivencias de la Tacita de Plata, apodo de una ciudad que fue fundada por los fenicios en el 1100 a. C. aproximadamente con el nombre de Gadir.

Muy recomendable antes de empezar el callejeo por la ciudad es subir a la Torre Tavira. Desde este punto hay unas vistas excelentes del casco histórico de Cádiz. La Torre Tavira se construyó a mediados del s. XVIII y fue designada torre vigía oficial del puerto de Cádiz en 1778 por estar situada en la cota más alta de la ciudad (45 m sobre el nivel del mar. En Cádiz no hay cuestas. Se encuentra situada en la Casa-Palacio de los Marqueses de Recaño (actual Conservatorio de Música) y es de estilo Barroco. Su nombre es el del primer vigía que la gestionó, el teniente de fragata D. Antonio Tavira. La Torre Tavira dispone desde 1994 de una cámara oscura para ver más lejos y mejor.

El barrio más antiguo, que no el más conocido y transitado de la ciudad, es el de Pópulo. Conserva tres arcos que fueron puertas de entrada al Cádiz medieval, heredero del romano, que tenía Gades por nombre, y del musulmán. En el barrio del Pópulo está la catedral barroca de Cádiz y los restos del Teatro Romano. Y calles, calles y más calles con algo especial. El cercano barrio de la Viña sí esel que cualquiera que haya puesto los pies en Cádiz ha vivido con más intensidad. Es el núcleo de los Carnavales y todo el año sus calles son las del tapeo, el bullicio y la alegría.

Malecón_de_La_Caleta,_Cádiz

La playa de la Caleta concentra las miradas de gaditanos y visitantes al atardecer. Es la mejor playa urbana de la que hemos disfrutado, así de claro, por su belleza natural y la del entorno arquitectónico. Destaca por su limpieza, tema crucial en una playa urbana.

Para finalizar, que en estos repasos es mejor no ser exhaustivo y robarle capacidad de sorpresa al lector y posible visitante, hablaremos de la gastronomía gaditana, que es excelente. Insoslayable el atún rojo en temporada. Las tortillas de camarones es en Cádiz donde hay que comerlas. La caballa con piriñaca, por favor, no te la pierdas, qué cosa tan buena. Y pescaíto frito, que no te falte.

La mayoría de madrileños llegan a Cádiz en coche para poder moverse con él por la provincia. Si quieres quedarte en Cádiz, te recomendamos que viajes en tren, vas a tardar solo algo más y la paliza va a ser mucho menor. Cádiz está a más de 650 km de Madrid.

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